Alcohol y conducción, combinación peligrosa

No aprendemos. Ni siquiera la tragedia de Santa Marta, en la zona de Gaira, ha servido de escarmiento. No fue suficiente ver el dolor de los familiares de los seis jóvenes que perdieron la vida de manera absurda, por esa combinación letal del alcohol y conducción, ni que un muchacho como Enrique Vives, de apellidos y abolengos, haya arruinado su futuro y esté ad portas de pasar un buen número de años tras las rejas.

Por eso resulta inexplicable que este fin de semana, en el que se celebró el llamado Día del Amor y la Amistad, más de un centenar de conductores hayan dado positivo ante las pruebas realizadas por los autoridades de tránsito.

Quizás no hay conciencia de lo que significa mezclar el ‘alcohol con la gasolina’ y muchas veces se toma el tema con la ligereza, amparándose en creencias peligrosas como que “una copita no hace daño” o “Dios cuida a sus borrachitos”.

Es importante que regresen las campañas educativas y que entidades encargadas de la movilidad no se circunscriban al pico y placa o a buscar infractores a través de las cámaras. Se hace imperioso adelantar campañas educativas, que informen sobre las consecuencias a las que se expone quien opta por esta decisión equivocada, porque al hacerlo, de hecho, ya está incurriendo en un delito.

Además, hay que tener en cuenta que quien decide pasarse de tragaos queda expuesto a importantes sanciones económicas, pues dependiendo del grado de embriaguez y de la reincidencia, el monto mínimo va desde 73.96 UVT (para el 2021 equivale a $2.685.300) hasta 1183.32 UVT ($42.964.000). De igual manera se le puede suspender la licencia de conducción, entre uno y 10 años, dependiendo si se es reincidente o no, o nunca poder volver a conducir (cancelación de la licencia), si la prueba de alcoholemia registra grado 1 o 2, y es reincidente por tercera vez en cualquiera de estos grados; o cuando se detecta por segunda o tercera vez en grado 3.

Por otro lado, el vehículo será inmovilizado y el infractor debe asistir a una audiencia pública, en la que se establecerá la sanción, que en algunos casos puede incluir la realización de acciones comunitarias.

Tomar alcohol y conducir es un acto de irresponsabilidad. No olvide que existen conductores elegidos y que como siempre se ha dicho, alguien lo está esperando en su casa con una sonrisa. Usted elige…