Renault, con el acelerador a fondo con Kwid y Oroch

Sofasa-Renault, que presentó con entusiasmo las nuevas versiones del Kwid y la pick-up Oroch, está encontrando el equilibrio y eso lo ha llevado a moverse con propiedad y optimismo.
Un pequeño nubarrón en marzo y abril, que le supuso perder el liderazgo con Chevrolet, se ha ido disipando y de qué manera, pues el mes pasado todo volvió a la normalidad y reclamó lo perdido, con 4.306 unidades matriculadas y una participación de mercado del 35.6%, frente a las 3.277 (25.1%) de la marca del corbatín.

Pero además, el cielo también se muestra despejado para la francesa, que tras muchos ires y venires, ya puede decir que la planta de Envigado ha ido recuperando su capacidad de producción y que de un turno se pasará a dos (232 vehículos por día), con el objetivo de llegar al final del año a las 50.000 unidades ensambladas, muchas de las cuales se irán para el mercado mexicano.

Y en ese entorno tan positivo llegan el nuevo Kwid, el modelo de entrada a la marca que había sido introducido en 2019, y la pick-up Oroch, modelos de gran aceptación, como quiera que de ellos ya ruedan en el país 27.000 y 12.000 unidades, respectivamente.

El nuevo Kwid es uno de los autos consentidos de la francesa, que sigue insistiendo que se trata de un SUV compacto, y dentro de esta nueva propuesta conserva la motorización de 1.0 litros de tres cilindros y 12 válvulas, que entrega 66 caballos de potencia y 93 Nm de torque, asociado a una caja manual de cinco velocidades.

Hay que ser sinceros y hablar con la verdad. Los tiempos de los autos “baratos” difícilmente volverán y ya hay que pensar en unos buenos millones para montarse en un vehículo, sea la marca que sea. Para la muestra un botón, en su versión básica (Zen), el Kwid tiene un precio de introducción de $48.500.000, mientras que para acceder a la Intens hay que pensar en $51.500.000, para la Iconic en $52.990.00, y como diría Pacheco (muchos de los Millenials no me entenderán), para la Outsider ¡$54.500.000!

Y no es un capricho, sino que obedece a los incrementos de muchos de los insumos y de los fletes, además de la tasa cambiaria y la situación económica mundial, que ha afectado a las automotrices.

Pero no solo eso. También se da porque dentro de las novedades del Kwid hay una serie de elementos de seguridad que en su predecesor no existían y eso a la hora de configurar se ve reflejado en el signo $$$.

En efecto, el nuevo Kwid ahora incluye, en todas sus versiones, el sistema de control electrónico de estabilidad (ESP), control de tracción (ASR), dirección asistida eléctrica y el asistente de arranque en pendiente (HSA).

Claro, también hay otras propuesta, que si bien no involucran la parte mecánica, no dejan de ser importantes. Las versiones Iconic y Outsider ahora equipan rines de aluminio diamantados de 14 pulgadas, en tanto que la nueva versión Intens, Flexwheel bitono.

Por otro lado, el sistema multimedia (Media Evolution), que se replica en una pantalla de ocho pulgadas, ofrece duplicación de pantalla para celulares a través de Android Auto y Apple CarPlay, un botón “push to talk” (reconocimiento de voz), mando de volumen giratorio y control de audio en el timón.

Y más propuestas. Nueva firmas luminosas con luces de circulación diurna y stops LED, un mayor despeje con respecto al piso (185 mm con el vehículo vacío) y un capó esculpido con surcos bien marcados. La versión Outsider, la joya de la familia, trae barras de techo decorativas, protector de la parte inferior frontal de la carrocería y protector de la parte trasera de la carrocería (skis delantero y trasero), que ayudan a resaltar aún más la robustez del vehículo.

Otros aspectos para destacar son el nuevo tablero.de instrumentos digital, el sistema de alerta de presión de los neumáticos (TPW), retrovisores eléctricos, apertura eléctrica del baúl, que es de 290 litros y sigue siendo destacado para su tamaño (1.100 con sillas de segunda fila abatidas) y cuatro airbags. En resumen, un Kwid más maduro.

¿Y por los lados de la Oroch? Por su puesto que también se presentan cosas nuevas. Pero en esta pick-up la principal y que de seguro será muy valorada, es la nueva motorización, pues ahora, en todas sus versiones, equipa el motor turbo de 1.3 litros (el mismo de la nueva Captur) de 154 caballos y 250 Nm de torque, lo que sin duda constituye un plus, pues de verdad gana en “perrenque”.

Y bueno, en estética propone un nuevo protector frontal con luces de proyección (exclusivo de la versión Outsider), nuevos rines y barras de techo, espejos retrovisores con nuevo color y cambios en las manijas y las molduras de las puertas.

En el tema multimedia replica el sistema multimedia mencionado en el Kwid, mientras que en seguridad recibió refuer­zos estructurales, incorporando Control Electrónico de Estabilidad, frenos ABS con AFU (ayuda de frenado de emergencia) y HSA (asistente de arranque en pendiente).

Ahora, con esta nueva renovación, la pick up viene en cuatro nuevas versiones de equipamiento: Cargo 4X4 ($84.990.000), Zen 4X4 ($88.990.000), Intens CVT ($93.990.000) e Intens 4X4 Outsider ($96.990.000) reemplazando a sus predecesoras Zen e Intens.

Gana en robustez, con un frontal más agresivo, con una nueva parrilla y nuevas formas de los faros antiniebla. Mejora, además, en el ángulo de entrada (27. 6º), reforzando las capacidades todoterreno.

Por otro lado, las nuevas barras de techo pueden transportar hasta 80 kg, mientras que el modelo tiene una nueva barra antivuelco y rines de aleación grises en la versión Intense y de diamante de dos tonos en la versión Outsider. En la parte trasera, los nuevos faros son de color gris ahumados y el nuevo logotipo de Oroch destaca en el platón.

Interiormente: nuevo tablero y paneles de puertas y mejores materiales de los asientos.
Equipa, de serie, sistema de control de tracción (TCS) y el sistema antivuelco (RMI).
Con Kwid y Oroch, la marca del rombo sigue con acelerador a fondo, mirando hacia el frente y sin pararle muchas bolas al retrovisor…