A bordo de un Renault Kwid 100% eléctrico

Pocas personas tienen el privilegio de estrenar un vehículo eléctrico, de ponérselo por unos cuantos kilómetros y de sentirlo suyo por unos días. Pero quienes decidimos, en algún momento de nuestras vidas, optar por el camino del llamado periodismo automotor, estamos en ese grupo de afortunados y nos han llamado especialistas, calificación que de alguna manera resulta pretenciosa, porque quien verdaderamente termina siéndolo es quien lo conduce a diario y quien con el correr de los días experimenta los pro y los contra de las nuevas propuestas de la industria automotriz y, en este caso, de “su carro eléctrico”.

Bajo este contexto me corresponde ‘hablar’, o más bien escribir sobre el Renault Kwid E-Tech 100% eléctrico, que de entrada hay que identificarlo como un ‘City Car’, es decir, un auto que fue concebido como una gran alternativa para la llamada movilización en las ciudades.

Porque hay que ser claros, antes de la compra de un vehículo, es importante tener en cuenta cuáles son las necesidades, el para qué se quiere, pues si el objetivo es viajar con suficiencia por la geografía colombiana, cargado de maletas y de una familia numerosa, de entrada queda en evidencia que se está mirando hacia el lugar equivocado.

Pero si por el contrario lo que se busca es un auto eficiente, amigable con el medio ambiente, de esos que son presentados como no contaminantes, pues la cosa es bien diferente. No hay que olvidar que cerca del 30% de emisiones malsanas que producen el efecto invernadero, entre ellas el CO2, es generado por los vehículos, pero el sector automotor no ha hecho oídos sordos a la problemática y ha tomado acciones en diferentes frentes para minimizarla y de esta forma garantizarles a las generaciones venideras, un planeta en el que se pueda respirar y soñar…

La francesa Renault no es nueva en esta clase de tecnologías. De hecho, hay que echar a rodar la película atrás para encontrarse que fue una de las primeras que se atrevió a mostrar que el tema de los eléctricos en el país sí era posible, y lo hizo con su particular Twizy, el encargado de abrir el camino.

No en vano, en el contexto mundial, la marca del rombo se precia de tener más de 10 años de experiencia en el segmento de los 100% eléctricos, tiempo en el cual pueden hablar de más de 10.000 millones de kilómetros conducidos por vehículos de estas características, más de 500.000 unidades venidas y más de 30.000 personas capacitadas para tal fin.

Son muchos los aspectos a considerar cuando se pone en el abanico de posibilidades un auto eléctrico, y más si se vive en una ciudad como Bogotá, que en su gran mayoría, en materia de vivienda, se ha desarrollado en complejos multifamiliares, que obviamente no estaban diseñado para ofrecer una alternativa de carga para este tipo de modelos.

Con esto lo que pretendo significar es que antes de tomar cualquier decisión hay que tener en claro cómo se va a solventar la carga o si se está dispuesto a desplazarse a las estaciones para recargar la batería y de esta manera garantizar la movilización. Bueno, si se vive en casa, las cosas se facilitan, pero como un alto porcentaje de colombianos que vivimos en apartamentos, no es mi caso.

En este aspecto, la marca utiliza la palabra versatilidad, pues solo se requiere de una toma doméstica de 110V AC para conectarlo al cargador portátil que viene incluido en el vehículo, pero si el usuario lo prefiere también lo puede conectar a un cargador de pared que las compañías generadoras de energía le pueden instalar en su hogar (carga hasta 7kW AC) o a una estación carga rápida DC (carga hasta 30kW), la mayoría de las cuales están en las llamadas electrolineras.

También hay que considerar que un vehículo eléctrico, comparado por su par de combustión interna, es mucho más ‘costoso’, pues mientras el primero tiene un precio de $99.990.000, cifra sicológica de los 100 millones de pesos, el segundo está rondando los 50 millones de pesos. Bueno, en este aspecto hay que entrar a sopesar a largo plazo, teniendo en cuenta los altos costos de los combustibles, qué termina siendo más económico y reitero, quien al final del ejercicio tendrá esa respuesta es quien haya decidido adentrarse en este mundo y no alguien quien tiene la fortuna de conducir unos cuantos kilómetros y nada más.

Otro aspecto fundamental, por no decir prioritario, tiene que ver con la autonomía, en este sentido, el Kwid E-Tech, al ser impulsado por un motor eléctrico que genera 65 caballos de potencia (48kW), gracias a su asociación con una batería de 26, 8 kWh, la marca lo presenta en su ficha técnica con la cifra de 298 kilómetros (la medición se realizó bajo los estándares de la norma internacional SAE J1634).

Y, en este sentido, y no es solo el caso de Renault sino de todas las marcas, yo siempre he dicho que este número solo sirve de referencia, porque la misma se da en condiciones ideales, pero al final del ejercicio termina siendo muy diferente, pues hay que tener en cuenta el estilo de manejo (la ‘pata’ dicen algunos), las condiciones de la topografía y hasta el clima. Es decir, que en este aspecto no siempre 2×2 termina siendo 4. No olvidar que cuenta con un sistema de regeneración al momento de la aceleración y el frenado, que puede ayudar a la extensión de la carga.

Así las cosas, para superar ese estrés sicológico heredado por el apéndice del celular, cuando el indicador de batería empieza a bajar, lo recomendable es tener muy bien planificado el tema de movilidad, algo que resulta fácil  para quien tiene una rutina y difícilmente se sale de los esquemas. En otras palabras, entender el auto y adaptar las necesidades al mismo, porque en materia de estaciones de recargas públicas todavía hay un buen trecho por recorrer.

Ahora me amparo en las palabras de la marca para presentarlo. Se trata de un vehículo 100% eléctrico que se presenta en una única versión (Intens), que “combina seguridad, tecnología, eficiencia y diseño”.

En el primer apartado, desde mi concepto, considero que está bien equipado, pues incluye de serie seis airbags o bolsas de aire (dos frontales, dos laterales de tórax y dos de cortina), además de control de estabilidad (ESP) y tracción (ASR), asistente de arranque en pendiente, alerta de presión de llantas (TPW) y alerta de presencia para los peatones (VSP), sistema que emite un sonido artificial que produce el vehículo para alertar a los peatones que se encuentran cerca (funciona cuando la velocidad es inferior a 30 km/h).

Las sensaciones: Para destacar ese poder de aceleración inicial propio de los vehículos eléctricos, pero además también que se trata de un vehículo que se desenvuelve muy bien en las ciudades congestionadas, que es en resumen su razón de ser. Un auto que debe ser conducido de manera inteligente, que cuenta con un modo Eco que siempre debería ser utilizado, y en el que hay que estar atento a los indicadores que nos muestran el uso de la energía, pues resulta de gran ayuda si la intención es extender la autonomía. En eso que llaman conectividad cumple con los objetivos de conectar el dispositivo móvil y tener a disposición las funciones que buscan que el conductor no pierda atención de la carretera.

Así las cosas, es un auto que tiene lo suyo, y vuelvo a acudir a la presentación de la marca, que “cuenta con cuatro elevavidrios eléctricos, un cuadro de instrumentos digital, retrovisores eléctricos, cámara y sensores de reversa; en cuanto a diseño, el nuevo Kwid E-Tech muestra líneas llamativas y modernas. En el frente delantero las luces DRL con tecnología LED se complementan con una nueva parrilla que incluye la tapa de carga con acabados cromados. En la parte trasera resalta la marcación exclusiva de los 2 monogramas (KWI / ETECH) en color dorado que se suma a los adhesivos laterales. Está disponible en una única versión, Intens y una gama de 3 colores, gris liquen (novedad), gris diamond y blanco ópalo”.

Lo importante es que el Kwid E-Tech ya está disponible para los colombianos y que las opciones para ser parte de esta familia crecen. La decisión está en sus manos…

GARANTÍA Y MANTENIMIENTO

Vehículo 3 años / 110.000 km

Motor y batería de

tracción 8 años / 120.000 km

Corrosión 6 años

La política de mantenimientos continua igual al resto de vehículos de la marca: un año o 10.000 km lo primero que ocurra.

Precio sugerido a clientes enero 2024: $99.990.000*

Juan Carlos Salgado Jaramillo

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