Toyota Land Cruiser Prado, el regreso a los orígenes

“La leyenda regresa a los orígenes”… Un gran desafío y más si se trata de uno de los modelos icónicos de la marca japonesa Toyota, el Land Cruiser, un vehículo con 72 años de historia, de esos llamados guerreros y que precisamente tuvieron en los enfrentamientos bélicos su razón de ser. Un auto con mucho recorrido y un sinnúmero de aventuras que llega a su quinta generación con cambios que saltan a la vista y con la misión de brindarle tributo a esos primeros modelos que abrieron muchos caminos en diferentes partes del mundo, entre ellos Colombia, al que llegó de una manera especial en 1967 y a través de trueques por sacos de café.

Quienes conocen a los japoneses saben que cada decisión es pensada y no es fruto de las emociones y por eso para este cambio tan radical entre una generación y otra tuvieron que pasar cerca de 15 años, entregándole la responsabilidad a Keita Moritsu, el ingeniero jefe y padre del Land Cruiser, quien fue el invitado especial de Automotores Toyota Colombia (ATC) a territorio antioqueño para presentar en sociedad a su nuevo hijo, al que le fue dando vida con todo su grupo de trabajo, acudiendo a la paciencia y a eso que los japoneses llaman Kaizen o mejoramiento continuo. No sobra mencionar que el Land Cruiser vio la luz como como Toyota BJ, el 1° de agosto de 1951, y que comenzó a perfilarse como un gran todoterreno al convertirse en el primer vehículo en ascender con éxito a la sexta estación en las laderas del Monte Fuji.

La responsabilidad para Keita Moritsu fue grande, pues la idea era que al nuevo Land Cruiser, que en el mercado colombiano lleva el apellido Prado, se le notara lo Toyota. Y el señor Moritsu la asumió con libertad, pero además con pasión y alegría, y amparándose en la plataforma TNGA que mejora la rigidez del chasis y la carrocería (la misma de la L300). Se permitió algunas licencias, como lo deja ver en sus palabras: “Hemos cambiado nuestra percepción y creemos que este modelo debe ofrecerse como un todoterreno práctico y asequible y por eso decidimos que volver a nuestras raíces iba a resultar algo muy importante y significativo para el futuro del Land Cruiser”.

Vale la pena echar a rodar atrás la película y recordar las tres series paralelas para tener un mejor contexto de los que ha sido la familia Land Cruiser a lo largo de la historia (más de 11 millones de unidades vendidas en más de 170 mercados). Para comenzar, hay que referirse a las llamadas Station Wagon, que hoy se ve representada en la L300; por otro lado están los Hevy Duty, en los que están enmarcados la Serie 70; y los Light Duty, que en varios mercados, como el colombiano, son conocidos como Prado y que se caracterizan, según Toyota, en la practicidad y accesibilidad. En este punto también es importante recordar como en 1992 el Prado fue ensamblado en la planta de Sofasa y se convirtió en uno de los modelos preferidos de los colombianos.

Al nuevo Toyota Land Cruiser se le nota lo Toyota y de entrada, gracias a las formas cuadradas la robustez. Claro, hay que decirlo, en los llamados todoterreno estas líneas bien marcadas han vuelto a la palestra y muchas marcas que compiten en este segmento tomaron la decisión de adoptarlas, recibiendo aceptación de los amantes de este tipo de modelos, que son los que al final del ejercicio terminan por tener la razón.

Esta nueva generación deja a un lado el tradicional emblema, ese que tanto sobresalía en las parrillas y que era de fácil identificación, el de los tres anillos entrelazados que representan a las compañías que unieron fuerzas para darle vida a una de las empresas más sólidas de la industria (Toyoda Automatic Loom Works, Toyota Motor Co. y Toyota Motor Sales). Y toma distancia para darle protagonismo a la palabra TOYOTA, la misma que se destacó en los orígenes, porque en esta quinta generación, como se mencionó, parte de la idea fue rescatar las raíces y rendir homenaje a los antepasados, tal como sucedía en la parte trasera, en la que la palabra se replicaba al lado de la placa, y que años atrás sirvió para identificar el poderío de esos modelos que venían de una isla lejana.

El conjunto óptico, para mantener esa línea, también adopta las formas cuadradas, pero para que la combinación entre la rudeza y la modernidad se hiciera manifiesta, la tecnología LED, tanto en la parte trasera como en la delantera, cumple con su misión. Para otros mercados está la opción de los faros redondos, que pueden resultar más románticos, pero por el momento no es una opción para nuestro país.

En un Toyota y más si se habla de un Land Cruiser, hay premisas que siempre van a existir y no se pueden negociar y se basan en tres pilares que a lo largo de la historia han convertido a este modelo en uno de los preferidos de los consumidores: calidad, durabilidad y confiabilidad, pero además, como lo afirmó Dino Tanaka, el presidente de Automotores Toyota, “una versión con un look moderno, que combina elegancia y un rendimiento destacado con tecnología de vanguardia y un sistema de seguridad fiel”.

Para el mercado colombiano habrá versiones de gasolina y diésel, pero el protagonismo en el lanzamiento quedó en manos de las primeras, porque las segundas llegarán en el segundo semestre. Es decir, en las llamadas First Edition, una edición limitada de 365 unidades (con sus placas numeradas), la TX y TX-L, las cuales guardan bajo el capó la misma máquina, representada en un motor turbo de 2.4 litros de cuatro cilindros en línea con 16 válvulas de 278 caballos de potencia a 6.000 revoluciones por minuto y un torque de 430 Nm entre las 1.700 y 3.600 revoluciones por minuto, asociado a una transmisión automática secuencial de ocho velocidades más reversas en modo manual y tracción AWD. En este aspecto Toyota plantea motores más pequeños, pero sin sacrificar su rendimiento y calidad. Pero esta motorización no es la única novedad, pues a lo anterior habría que sumarle que es el primer Land Cruiser que adopta la dirección asistida eléctrica y también con un mecanismo de desconexión de la barra delantera, lo que garantiza una mayor estabilidad cuando se está por fuera de carretera.

Y volvamos a las formas, en las que los hombres del lápiz tomaron elementos prestados del pasado y de las series 40 y 70, que se caracterizaban por capós largos y el parabrisas con una posición más vertical o recta, ofreciendo una mayor visibilidad frontal y lateral, pero además con medidas muy equilibradas, compactas si se quieren ver así, que en este caso son de 4.925 milímetros de largo, 1.980 mm de ancho, 1.935 mm de alto y con una distancia entre ejes de 2.850 mm. Gracias a sus filas de asiento se puede hablar de siete pasajeros, pero para ser justos y pensar en gran comodidad, la palabra adecuada sería seis pasajeros, pues el túnel central hace que el espacio de las piernas se limite un poco.

Con esta nueva propuesta, Automóviles Toyota Colombia mira el futuro con optimismo y considera que los llamados ‘toyoteros’ van a mantener su preferencia por el modelo, que gracias a sus ventas les permite afirmar con orgullo que son los número uno en Latinoamérica y el Caribe. Y se amparan en que la nueva Land Cruiser es un modelo con alta calidad, que combina la sencillez con la robustez y que puede ser disfrutado en el día a día y también en esos terrenos agrestes que han sido conquistados por Toyota. No en vano, en los primeros embarques a puerto colombiano  llegaron más de 850 unidades, un número importante que garantiza la demanda inicial de los consumidores, que irá en aumento cuando estén a disposición la versiones diésel, que tanto gustan en este segmento.

Interiormente este modelo es consecuente con la propuesta todoterreno y por eso la durabilidad y calidad de los materiales resultan muy importantes. Hay cambios en el tablero y, como siempre, los instrumentos están situados a una buena altura, para permitir una buena lectura, eso sí, sin interferir en la visual del conductor, que ahora, hay que repetirlo, tiene un mayor rango frontal y lateral, algo que se agradece, especialmente si se está transitando por carreras estrechas.

La versión de entrada para el mercado colombiano es la TX y los clientes, en su momento, podrán optar por las dos motorizaciones. Con este modelo ATC hace un reposicionamiento y su objetivo es llegarle a los  negocios corporativos. Viene equipada con rines de aleación de 18 pulgadas, parrilla, espejos y bómperes color negro mate, estribos laterales, cluster de instrumentos difital TFT de siete pulgadas, central multimedia de ocho pulgadas y asientos en tela color negro, fabricados con materiales reciclables.

La versión TX-L es para muchos la insignia dentro de los Land Cruiser, pues presenta un gran balance entre desempeño, apariencia y confort. También se comercializará con las motorizaciones diésel y gasolina y en ella se suman otros elementos dentro del equipamiento, como las exploradoras LED, una pantalla de 12.3 pulgadas para la multimedia o también llamado infoentretenimiento, mientras que los espejos,  bómperes y espejos laterales serán del color de la carrocería. La tapicería viene en cuero microperforado y como novedad está la puerta trasera con apertura eléctrica y cuyo vidrio se puede bajar y subir de manera independiente. También suma barras de techo, sunroof y estribos laterales, entre otras cosas.

Como se mencionó, en este lanzamiento se propuso una edición especial, algo que Toyota ya ha implementado con éxito en el país. Y en esta ocasión se le ha llamado First Edition, que de seguro quedará en manos de quienes le dan valor a lo exclusivo y son conscientes que con el paso del tiempo cobrarán un gran valor. Sólo se comercializará en la versión de gasolina y con los acabados TX-L, pero además con distintivos exteriores y en la tapicería que la identifican como una versión especial. Y claro, la numeración de 1 a 365, que reiteramos, con el paso de los calendarios dejará de ser un detalle menor.

De serie viene con botón con encendido sin llave, aire acondicionado bizona (salida de aire y controles para la segunda fila), freno de parqueo electrónico, nuevo selector multiterreno y ocho airbags, entre otras cosas. En la versión TX-L se adicionan otras amenidades, como el cargador inalámbrico, sensor de crucero, silla del conductor con ajuste eléctrico iluminación LED para el interior y cámara de reversa.

En cuanto a las asistencias de conducción está el (EBD) Sistema de Distribución Electrónica de Frenado, el Control Activo de Tracción (ATRC) y el Control de Balanceo de Tráiler (TSC) que garantiza la facilidad de manejo tanto en carretera como fuera de ella. Land Cruiser Prado es un vehículo que garantiza seguridad con ocho airbags distribuidos en zonas cruciales para la prevención de lesiones graves.

“Estamos seguros de que la llegada de la nueva Prado Toyota será recibida con entusiasmo por parte de nuestra comunidad Toyota en Colombia. Este vehículo representa la combinación perfecta de rendimiento, estilo y fiabilidad que los conductores buscan en un vehículo todoterreno. Invitamos a los colombianos a descubrir la nueva Prado y experimentar todo lo que tiene para ofrecer.” Juan Sebastián Bernal, vicepresidente Comercial y Planeación de Automotores Toyota Colombia.

Y no hay que olvidar que el Land Cruiser es un todoterreno, con ángulos de entrada y salida de 30 y 17 grados respectivamente, con un despegue al piso de 21,5 centímetros, con tracción 4×4 Full Time con bajo, asistente de arranque en pendiente y descensos,  el Craw Control , el diferencial de deslizamiento limitado y bloqueo del diferencial trasero, así como los tipos de manejo Normal, Eco y Sport.  Además, la suspensión delantera cuenta con un nuevo sistema independiente de doble horquilla con carrera extendida para obtener un alto rendimiento de agarre a la carretera y capacidad todoterreno. Está fabricado con componentes ligeros y de alta resistencia para un rendimiento duradero y fiable. En la parte trasera, entre tanto, el eje rígido de cuatro brazos garantiza una mayor suavidad.

Porque definitivamente un Toyota Land Cruiser fue diseñado para llegar a todos los terrenos, incluso, como lo dijo de manera jocosa el presidente de la junta directiva de ATC, don Federico Pfeil-Schneider, “para enfrentar a diario los huecos de las calles de Bogotá”…

Precios:

Land Cruiser Prado Prado TX: $299.900.000

Land Cruiser Prado TX-L: $375.900.000

Land Cruiser First Edition: $384.500.000

Por Juan Carlos Salgado Jaramillo

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