Carlos Niño, el director de la Escuela de Natación Burbujas, tiene un ritual y un ejercicio que nunca ha faltado en las travesías que ha realizado en diferentes partes del país. Lo hace en los mares, en los ríos y en las represas, como en la de Hidroprado, el lugar reservado para la número 38, realizada con éxito en el mes de noviembre del año pasado. Y es pedirles permiso a las aguas y todo su ecosistema para poder ser parte de ellas por un breve espacio de tiempo. Lo hace con respeto y con el objetivo de demostrar que por medio de la natación se pueden lograr muchas cosas, pues para sus alumnos, que ya se pueden contar por miles, es y seguirá siendo la posibilidad de demostrar que sí se puede y que los retos, por difíciles que parezcan, se pueden superar.
La número 38, realizada en el departamento del Tolima, tuvo un lema especial, “dejando huella”, y quizás fueron las mejores palabras para mostrar todo lo hecho durante tantos años con su escuela, una de las más reconocidas del país y que a lo largo de la historia, se ha dedicado a incentivar el amor por la natación.
No en vano, en sus libros de los recuerdos han quedado consignados grandes logros, como “la travesía en mar abierto más larga del mundo, cumpliendo el recorrido entre San Andrés Johnny Cay y Johnny Cay San Andrés. También en la represa de Hidroprado en aguas quietas hicimos la travesía más larga del mundo y de igual manera el recorrido en el río Amazonas, uniendo el trapecio amazónico entre Colombia, Perú y Brasil”, recuerda con emoción y nostalgia Carlos.
Retos cumplidos que le han permitido a la Escuela de Natación Burbujas formar parte de los Récords Guiness en 1995 y 1996, además de ser galardonados, en varias oportunidades (2003, 2004, 2005, 2007 y 2009), por la Asociación Colombiana de Redactores Deportivos (ACORD), como la mejor escuela deportiva del país.
No obstante, como lo expresó Carlos Niño en la represa de Hidroprado, después de finalizar con éxito la travesía 38, esta podría ser la última bajo su dirección, pues después de muchas reflexiones, de analizar todo lo hecho y de encontrarse consigo mismo, considera que llegó el momento de entregarle la posta a su hijo Andrés Felipe Niño, otro hombre enamorado del agua, y quien incluso a final del año tuvo la fortuna de ver cómo una de sus alumnas, Juliana Chacón, se consagró campeona en el Mundial de Aguas Abiertas, celebrado en Dubai.
Carlos Niño es un hombre sentimental, de esos que le ponen alma y corazón a lo que hacen, de los que permiten que sus ojos se humedezcan, como las aguas de las represas, los ríos y los mares, cuando escucha el aliento de los padres de familia y las palabras de gratitud de los alumnos de la Escuela de Natación Burbujas.
Palabras que quedan guardadas en su corazón y que le confirman que todos los sacrificios no se han quedado en el olvido, como las de Santiago Alfonso Sarria Chicangana, un joven entusiasta que se formó en la escuela, pero que deberá buscar un nuevo rumbo al cumplir los 15 años (se reciben niños desde los 18 meses hasta los 14 años). “La Escuela de Natación Burbujas me ha dado la posibilidad de hacer grandes amigos y de comprobar que cuando uno trabaja con disciplina todas las metas son posibles. Por eso siempre los llevaré en mi corazón, y en especial a Carlos Niño, pues aquí he vivido momentos muy especiales, como los de esta travesía 38”.
Y así como recibió el permiso de las aguas, don Carlos Niño, hombre agradecido y que siempre pone en acción la palabra ‘incondicional’, reconoce todo el apoyo recibido por la comunidad y por las autoridades. En este caso, el del coronel Libardo Fabio Ojeda Eraso, el comandante de la Policía del Tolima, quien se unió a la naturaleza para darle el sí a la travesía.
Afirmaciones que comparten los demás nadadores de la travesía número 38, como Ana Sofía Martínez Rodríguez, Emanuel Martínez Niño, Estefanía Ariza Cardona, Gabriela Aguilera Moreno, Gabriela Hidrobo Rodríguez, Hannah Sofia Cañón Castro, María Valentina Torres Ordóñez, Mariana Sánchez Barreto, Rodrigo Cala Martínez, Samuel Arturo Castro Leiva, Santiago Failach Cortés, Santiago Manuel Castro Leiva, Antonia Vásquez Beltrán, Juan Esteban Polania Caro, Juan Felipe Quintero Santamaría, Luciana Luna Salamanca, Luciana Vera Pastrana, Martín Reyes Urbina, Sebastián Vargas Martínez, Amelhi Sofia Bojacá Pinzón, Juan Ángel Lugo Alfonso, Juan Pablo Garzón Mora, Nicole Díaz Parra y Valentina Soto.
Algo que se hace extensivo a los salvavidas Jhon Nicolás Calderon Quintero, Juan Camilo Salinas, Natalia del Rosario Bolaños Quintero y Juan Pablo Moreno Cortés, al igual que a los instructores Paula Andrea Gil Legarda, Johanna Riveros Rodríguez, Juan Camilo Lugo Alfonso, Roberto Téllez, Andrés Felipe Niño Díaz, Diana Peláez Daza, Sonia Medina, Luis Enrique Niño Forero, Álvaro Ruiz Hernández, Mayra Katherine Ruiz Medina y César Augusto López Fonseca.
Carlos Niño seguirá soñando en grande y ahora tiene como meta construir una piscina que le permita seguir el ciclo de sus nadadores cuando cumplan 15 años, porque en su mente y corazón siempre estará el deseo de seguir “dejando huella”.