El Museo Porsche rinde homenaje a los ‘40 años del transaxle’

Nueva exposición especial abierta hasta el 16 de octubre de 2016.

Stuttgart. Por un lado, son deportivos ideales; por otro, una perversión en la historia de Porsche: son los modelos transaxle. En 1976 Porsche introdujo la configuración mecánica transaxle en el modelo 924 y, con ello, se embarcó en un nuevo territorio. Este tipo de configuración monta el motor en la parte delantera, mientras que la transmisión va en el eje trasero. Entre 1976 y 1995 Porsche fabricó una generación de deportivos que se alejaba mucho de los principios establecidos por el 911. Eran los 924, 928, 944 y 968. Con motivo del cuadragésimo aniversario de estos modelos, el Museo Porsche muestra 23 ejemplares excepcionales de dichos autos en el marco de la exposición especial ‘La Era Transaxle. Del 924 al 928’. Más de la mitad de estos vehículos están siendo exhibidos por primera vez en el museo.

Los modelos transaxle fueron un gran éxito económico para la marca en aquella época. Con esta configuración de tren de rodaje, Porsche vendió cerca de 400.000 unidades en todo el mundo. Detrás de este éxito está una filosofía típica de Porsche: una combinación perfecta entre deportividad y versatilidad para el uso diario. Junto a la exposición de vehículos de producción en serie y de competición, el Museo Porsche también muestra una selección de prototipos y autos conceptos que hasta ahora no se habían visto en el museo. Por ejemplo, se exhiben diferentes derivados del Porsche 924 que, inicialmente, se utilizaron como modelo básico. El prototipo 924 Turbo Targa de 1979 también está siendo expuesto por primera vez. Aunque este auto nunca llegó a producirse, su diseño influyó en el desarrollo del 944 Cabriolet.

El Porsche 928, que celebró su estreno mundial en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra en marzo de 1977, fue inicialmente un intento para reemplazar al 911. Como Gran Turismo y deportivo de lujo exploró caminos completamente nuevos y ofrecía un mayor confort de marcha, así como un gran maletero. Justo un año después, en 1978, el 928 se convirtió en el único deportivo que ha conseguido el prestigioso premio de ‘Auto del Año’ hasta nuestros días. Como parte de la ampliación potencial de la gama 928 fue trabajada en una versión Cabriolet del Gran Turismo en la primavera de 1987. Esto dio como resultado el auto concepto 928 S4 Cabriolet que, a pesar de su armonioso diseño, nunca llegó a fabricarse. Este prototipo único también está en la exposición especial, junto a otros cinco modelos 928.

El siguiente auto con esta configuración fue el 944, que llegó en septiembre de 1981. Se posicionó entre el 924 y el 911, con su motor de cuatro cilindros y 163 caballos. Desde el primer momento el 944 fue aceptado como un Porsche ‘genuino’, y no sólo porque su motor Porsche estuviera derivado del que empleaba el 928. Ningún Porsche anterior se había vendido tan bien ni tan rápido como el 944. Cuando terminó su producción, a finales de 1991, se habían fabricado un total de 163.302 unidades del 944.

En esta exposición especial también están incluidas joyas como el auto concepto Cabriolet de 1985, que se muestra al público por primera vez. Este modelo, pintado en rosado flamenco, se distinguía por su motor de cuatro válvulas por cilindros y 183 caballos, además de llevar catalizador, airbag y ABS. El primer concepto del 944 Cabriolet se presentó en 1985 durante el Salón Internacional del Automóvil de Fráncfort. Otros modelos 944 que pueden ser vistos en la exposición son el proyecto ‘Luna’, que fue empleado para una prueba de resistencia realizada por el especialista austriaco Gerhard Plattner, en 1987. Con él viajó desde Norteamérica y atravesó Europa hasta llegar a Asia, todo ello en un periodo de 258 días en los que cubrió 384.405 kilómetros, distancia equivalente a la que hay entre la Tierra y la Luna.

El Porsche 968, un producto con una evolución técnica de 15 años, marca el final de la era transaxle. Su pieza central es un motor de tres litros y 240 caballos de potencia, que es uno de los propulsores atmosféricos de cuatro cilindros con más par del mundo. Los visitantes también pueden disfrutar viendo un concepto roadster del Porsche 968, creado en 1992 bajo la dirección del entonces responsable de diseño, Harm Laagay. Los rasgos principales de este prototipo son las formas suaves y musculosas de sus aletas, una cabina de conducción dinámica y un interior cargado de emociones. A finales de 1992 el proyecto 968 roadster se retiró para dar paso al auto concepto Boxster, que se presentó a principios de 1993.

El fabricante de vehículos deportivos de Zuffenhausen también ha demostrado su capacidad para restaurar automóviles de la gama transaxle. Porsche Classic da servicio a todos los autos que terminaron su ciclo de producción hace más de diez años. Estos servicios engloban todos los aspectos, desde el cuidado del vehículo y los manuales técnicos, hasta la distribución y fabricación de piezas originales e, incluso, restauraciones completas. Actualmente hay disponibles en todo el mundo más de 52.000 recambios originales. Porsche integra el cuidado y la preservación del valor, tanto de sus clásicos modernos como de sus automóviles vintage, dentro de un novedoso concepto de servicio que enlaza estrechamente la tradición y la innovación de la marca.

El Museo Porsche está abierto de martes a domingo, de 9 de la mañana a 6 de la tarde. Más información en: www.porsche.com/museum.

 

 

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