Nunca adelante por la derecha

La precaria educación vial de los colombianos y, en algunos casos, el egocentrismo y la ausencia de consideración por los demás hace que su comportamiento al volante sea cuando menos indisciplinado y siempre peligroso.
Basta con observarlos tanto en ciudad como en carretera, para llegar a la conclusión de que el sistema de instrucción en las escuelas de tránsito privadas está fallando desde hace muchos años.

Uno de esos malos hábitos que resultan en maniobras peligrosas es el del adelantamiento por la derecha. Pesados, livianos y motos la realizan a diario sin el más mínimo asomo de conciencia o vergüenza, y sin siquiera tener en cuenta que con la reducción de la visibilidad, se arriesga hasta la vida misma.

En aras de la discusión, una cosa es adelantar por la derecha a un automovilista que transita lentamente por el carril de la izquierda de una autopista de doble calzada, lo cual se excusaría en favor de la movilidad y de que el ‘lentejo’ está cometiendo la infracción de transitar a una velocidad diferente de la designada para ese carril o, al menos, de utilizarlo para todo menos para el adelantamiento, como dicen las normas.

Otra cosa muy diferente es hacer adelantar por la derecha y sobre la berma: en este tipo de maniobra, no solamente se hace alarde de una ignorancia de las normas de tránsito sino de una desconsideración por los demás (vehículos, ciclistas y peatones) porque al ‘pasarles por encima’ los pone en riesgo de choque o atropello.


Lo peor es que con frecuencia, al ser requeridos por la autoridad, muchos conductores se excusan de que por causa del trancón y ante el afán por cumplir con un compromiso laboral… sobran comentarios, salvo recordar que la berma es un carril de seguridad construido para detención temporal en caso de varada o abordaje o descenso de pasajeros y para el tránsito de vehículos de seguridad.

Y sin palabras quedan los automovilistas cuando desde su interior ven adelantar a los motociclistas por la derecha, en carreteras de una sola calzada ¡que ni siquiera tienen berma!

Este caso es todavía peor porque, además de que hay muy poco espacio, sucede que todo conductor tiene una imagen mental de la ruta, la cual no incluye objetos móviles adelantando por la derecha.

En vías urbanas y sin la más mínima conciencia de que se trata de una peligrosa maniobra invasiva, se ve con demasiada frecuencia a los motociclistas adelantar entre los vehículos y el andén.

En este caso, la maniobra es de altísimo riesgo por varias razones: primero, porque se expone a que los impredecibles peatones bajen del andén y sean arrollados (con la consecuente caída del motociclista); segundo, a que los pasajeros de un bus se apeen sin advertir la aproximación del ‘dos ruedas’; y, tercero, a que el pasajero de un automóvil, como un taxi, abra desprevenidamente la puerta.

En todo caso y sea cual fuere la excusa, conductores, automovilistas o motociclistas deberían pensarse muy bien las consecuencias antes de adelantar por la derecha y tener en cuenta que al hacerlo no hay conciencia ni imagen mental de su presencia.

Por Cesvi Colombia