Superpolo, rodando por una Colombia más verde

Se prepara para ser incluido en el proyecto de buses híbridos.

Según expertos en materia ambiental, Colombia, Brasil, Costa Rica, México, Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela, forman parte de los países que atesoran cerca de un 70% de la biodiversidad del planeta. Sin embargo, estas naciones no tienen conciencia de su riqueza y registran los mayores problemas medioambientales en el continente.

Para el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, la preocupación por la degradación ambiental ha tomado fuerza en los últimos años debido a los innumerables efectos que la contaminación ha repercutido en los habitantes y la economía del país. Anualmente en Colombia se pierden 1.5 billones de pesos debido a las consecuencias que traen consigo las enfermedades causadas por este fenómeno.

Ante este panorama y la necesidad de generar cambios ambientales sociales, y económicos, el área de ingeniería de Superpolo se prepara para afrontar nuevos desafíos en materia tecnológica y apoyar la producción de buses híbridos, eléctricos, trolebuses, GLP, GNV, con el fin de contribuir al bienestar del planeta.

Bogotá, Medellín y Cali están entre las 20 ciudades más contaminadas de América Latina, según el último reporte de la Organización Mundial de la Salud. He allí la importancia de seguir uniendo esfuerzos por parte de diferentes organizaciones para resguardar el medio ambiente. En este sentido, Colombia ha comenzado a ver en la tecnología de buses híbridos una excelente oportunidad para mitigar estos efectos.

Así pues, Superpolo está preparado para incluirse en el proyecto de buses híbridos en Colombia, gracias a su experiencia en este tipo de ensambles realizados por su casa matriz ‘Marcopolo’, cuyos buses se encuentran circulando en varias ciudades de Brasil.

“El mercado en el país ha empezado a interesarse por esta tecnología verde. Todos los medios de transporte público, masivo e integrado, así como las entidades gubernamentales, han despertado una preocupación por contar con formas de movilización cada vez más limpias y amigables con el medio ambiente”, afirma Juan Carlos Santamaría, gerente de ingeniería de Superpolo.

Los buses híbridos son unidades que trabajan con dos métodos de transmisión de potencia: eléctrico y combustión interna (diesel). El sistema diesel es usado principalmente durante el arranque o en condiciones de alto esfuerzo de manera combinada; por ejemplo un ascenso en pendiente. El sistema eléctrico de potencia se basa en el uso de acumuladores (baterías) que proporcionan energía en serie o en paralelo al tren motriz, este sistema eléctrico tiene una generación a través del propio motor diesel mediante conversores de energía y en algunas tecnologías con recuperación de energía durante el frenado.

Aunque inicialmente la adquisición de este tipo de buses puede resultar un poco más costosa por su valor comercial y su mantenimiento, la inversión es recuperada rápidamente gracias al ahorro en el consumo de combustible que puede llegar hasta el 50%.

De otro lado, es más amable con el medio ambiente ya que permite la reducción de las emisiones de CO2 y de contaminación auditiva. Además, al estar detenido en su operación normal, el motor del bus está prácticamente apagado, reduciendo la pérdida en el traslado a las fuentes de abastecimiento.

Superpolo como compañía líder en la Industria de carrocerías, tiene desarrollado el proyecto de carrocería para bus híbrido, desde la casa matriz en Brasil, proyecto que está listo para ser implementado en nuestro país.

Este interés redunda en los múltiples beneficios que traerían los buses híbridos al país, entre los que vale la pena resaltar: mayor autonomía de uso, menores niveles de contaminación acústica, funcionamiento más suave, rampas de velocidad más constantes y reducción en emisiones, consumo de petróleo y otros combustibles fósiles.

¿Colombia está preparada para esta tecnología?

Existen dos puntos para analizar: plataforma operativa e infraestructura vial. Respecto a la primera, se requiere de un mantenimiento diferente debido a la complejidad de la tecnología, por ello el Gobierno y los operadores de transporte deben establecer acuerdos que permitan su consolidación. En cuanto a las vías, no se requiere realizar ningún tipo de adecuación pues no hay diferencia alguna entre el uso de estos vehículos y los convencionales.

El gerente de ingeniería de Superpolo asegura que Colombia tiene todas las capacidades técnicas, humanas, recursos e interés para hacer realidad proyectos como este. Ejemplo de ello es la implementación del GNV, que se consolidó con la voluntad de la empresa pública y privada. Es por ello que Santamaría considera que nuestro país no tiene ningún impedimento para lograr esta ejecución.

 

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