Un viaje placentero y educativo con Hey Mercedes

 

  • Hey Mercedes, por favor subir el volumen y bajar la temperatura; gracias Mercedes… Disculpa mi atrevimiento, sabes, me estoy acostumbrando a tu voz, pero quisiera ir más allá y saber más de ti, de tu pasado, de tu historia.

 

  • Ok, pero tienes tiempo suficiente.

 

  • Sí, te escucho con atención y sé que harás más agradable mi viaje entre Bogotá y Villa de Leyva”.

 

  • Bueno, pero no olvides mantener las dos manos sobre el timón y abrocharte el cinturón, pues no quiero que te suceda nada malo.

 

  • Por supuesto, de hecho, el saber que voy en un Mercedes-Benz me transmite una mayor seguridad. Sabes, quiero conocer más sobre tus orígenes.

 

  • Claro, te invito a hacer un viaje en el tiempo, específicamente a 1886. Es más, ¿Sabías que el 15 de febrero de ese año se fundó la Universidad Externado de Colombia y que el 8 de mayo, en los Estados Unidos, John Stith Pemberton inventó la Coca-Cola?

 

  • No lo sabía, pero valoro la información. Veo que eres muy sabia.

 

  • Gracias por los elogios, pero me haces sonrojar. Ah, y tú que eres periodista, sé que te gustaría saber que el 4 de septiembre de 1886 se inventó la cinta de la máquina de escribir.

 

  • Uy, que buen dato, es más te confieso que mis primeras crónicas fueron en una máquina de escribir.

 

  • Interesante, pero bueno, te voy a responder la pregunta y para ello tengo que referirme con orgullo a mis antepasados y hablarte de Karl Benz, un hombre bueno y emprendedor, ingeniero para más señas, quien el 29 de enero de ese año (1886) registró el primer automóvil, recibiendo el número 37.435 de la patente imperial. Era un triciclo largo y delgado que hizo su aparición pública meses después, específicamente el 3 de julio (Benz Patent Motorwagen); un modelo funcional, y no se trataba simplemente de un carruaje, como los de la época, al que se le incorporaba un motor, sino que tanto el propulsor, como el chasis y la transmisión se integraban de manera armónica.

 

  • Apasionante historia, que hace que mi imaginación regrese mágicamente al pasado.

 

  • Me agrada saber eso. Y te complemento. Del auto al comienzo no se habló mucho, como lo merecía, pues fue hasta 1888 cuando despertó mayor interés. Y no lo vas a creer, no fue por Karl, sino por su esposa Berta, quien en un acogedor día del mes de agosto se atrevió a hacer un viaje a escondidas, acompañada por sus hijos Eugen y Richard, de 14 y 15 años, respectivamente. Una travesía de 104 kilómetros de distancia, entre Mannheim y Pforzheim, lo que se convirtió en un acontecimiento que era contado con emoción por los testigos.

 

  • Las mujeres, hay que reconocerlo, son más osadas. Y para la muestra la señora Berta, no te parece.

 

  • Así es (risas). Continúo y te sigo poniendo en contexto. Mientras Karl Benz trabajaba en su vehículo, Gottileb Daimler, otro de mis antepasados, lo hacía con los motores de combustión interna, creando el primer carruaje motorizado de cuatro ruedas. De hecho, la Daimler-Motoren Gesellschaft (DMG), que no tiene nada que ver con la que conocimos tristemente en el país, fue registrada mediante acta notarial el 28 de noviembre de 1890. A 500 metros, peaje de categoría I, valor $9.100.

 

  • Gracias por recordármelo, pues se me había olvidado ante una charla tan amena. Hey Mercedes, sigue por favor, quiero saber más.

 

  • Me encanta haber acaparado tu atención y espero estés disfrutando de este viaje tanto como yo.

 

  • Claro que sí, estos asientos abrazan mi cuerpo y hacen que el recorrido sea más placentero, pero además el motor responde de manera inmediata y eso me gusta, como tus respuestas a mis interrogantes.

 

  • Me alegra. Voy a compartir otras curiosidades, que estoy seguro te van a encantar. El combustible utilizado para alimentar el motor, que desarrollaba una potencia de 0,9 caballos a 400 revoluciones por minuto, fue la ligroina, que se vendía en las farmacias y era un poco chistoso, pues al no haber un depósito había que echarlo en la superficie del carburador y sólo podía albergar 1.5 litros, por lo que Eugen (el hijo menor), tenía que ir al lado del vehículo caminando, haciendo la operación de llenado cada 10 o 15 kilómetros.

 

  • Me imagino que en esa época no se hablaba de ponerle IVA a los combustibles y que Eugen resultó siendo un gran atleta. Mentiras, es una broma, discúlpame.

 

  • Entiendo, pero los chistes a mí también me relajan, así que tranquilo. A las mujeres nos gusta que nos hagan reír. Pero sigo con mi historia. Quién lo creyera y como son las cosas de la vida, ese primer vehículo fue abandonado por mucho tiempo, pero para fortuna, la Daimler-Motoren Gesellschaft lo restauró y gracias a ello se reivindicó el haber construido a manera de prueba el primer automóvil del mundo. Ya en la tercera generación, por decirlo de alguna manera, era un modelo que se caracterizaba por tener dos marchas, un motor más potente, un timón vertical, ruedas con radios de madera y neumáticos de caucho. Es más, Karl Benz lo definía como “un vehículo seductor y una máquina para subir montañas”.

 

  • Cuentas la historia de una manera muy agradable y eso hace que no pierda la atención, como tampoco de la carretera. Te confieso, me emocionan tus relatos, pero también cuando entro a las curvas y siento la docilidad de mi Mercedes-Benz.

 

  • Veo que nos vamos a entender muy bien y eso me gusta. No quiero ser injusta con las personas, pues pienso que siempre serán más importantes que las máquinas y por eso tengo que mencionarte a Wilhem Maybach, socio de Daimler en las carreras, pero que con el tiempo se apartó y pasó a un segundo plano. Y hablo de él porque precisamente del ambiente de las pistas nació el nombre de Mercedes, que yo he heredado y conservo con orgullo. Además, porque de alguna manera fue el origen de lo que en un futuro iban a ser las llamadas “flechas de plata”.

 

  • En serio, me puede hablar más al respecto.

 

  • Por supuesto. Mucha gente se pregunta porque los vehículos de la marca llevan el nombre de Mercedes, pues el hecho de tener el Benz es incuestionable. Pero la historia es bien sencilla. Y se dio el 2 de abril de 1900 cuando Daimler-Motoren-Gesellschaft optó por apropiarse de ese nombre para sus vehículos, y lo hizo por rendirle un homenaje a un empresario austriaco, Emil Jellinek, quien tenía una hija de 11 años de nombre Mercedes. Él era un hombre de mundo y se hizo famoso al inscribir los vehículos de Daimler en las carreras. Así que de esa manera se le dio vida al famoso Mercedes 35 PS, que se destacó en 1901 en una competencia en Niza y no paró de ganar. Menos mal la hija de don Emil no se llamaba Lucrecia.

 

  • Tienes razón (risas). De ser así hoy te estaría diciendo “Hey Lucrecia”.

 

  • Policía reportada más adelante

 

  • Gracias de nuevo, aunque como sabes soy muy respetuoso de las normas de velocidad, que en Colombia de verdad dejan mucho que desear, pero cómo me gustaría poder conducir en un Autobahn en Alemania para poder sentir toda a potencia y velocidad de un Mercedes-Benz.

 

  • Algún día lo conseguirás, acuérdate de la ley de atracción. Prosigo y pienso que es importante hablar de esta otra parte. Gracias al éxito en las competencias en los radiadores de los vehículos lucía con orgullo el nombre de Mercedes, el cual fue registrado el 23 de junio de 1902. Pero cuando se dio la fusión entre Daimler y Benz, en 1926, se adoptó el Benz y de ahí el Mercedes-Benz.

 

  • Todo tiene su razón de ser, no te parece. Y lo que me cuentas es una muestra palpable. Me imagino que la estrella también tiene una historia interesante.

 

  • Así es y se ha escrito mucho al respecto. Pero para hablarte de ese tema quiero citar a una amiga y colega tuya, Claudia Guerrero, quien escribió el libro Emblemas del Mundo Automotor (por sus logos los conoceréis) y me parece justo hacer un reconocimiento, y con su permiso compartirte lo que ella escribió: “Después del éxito conseguido, sólo faltaba encontrar un símbolo que caracterizara a los diseños. Los hijos de Daimler, fallecido en 1900, y quienes ocupaban altos cargos en la empresa, recordaron entonces que en una ocasión su padre había enviado a la esposa una postal en la que había dibujado una estrella sobre su casa de Deutz (Alemania). Esta estrella, según escribía Daimler, llegaría un día a elevarse triunfante sobre su fábrica. La junta directiva aceptó la sugerencia y en junio de 1909 registró oficialmente dos emblemas: uno con la estrella de tres puntas y otra con el mismo astro, pero de cuatro. La estrella de tres puntas fue la escogida, gracias a que debía simbolizar la triple motorización del tráfico (en tierra, mar y aire). Y así fue puesta por primera vez en el radiador de un vehículo Daimler”.

 

  • Qué interesante. Tantas historias por contar. Sencillas pero apasionantes. Gracias Claudita.

 

  • A 500 metros peaje El Roble, categoría I, valor $8.100

 

  • Otro peaje y en tan corto tiempo. Bueno, al menos la carretera está en buen estado. Hey Mercedes, poner “ay que orgulloso me siento de ser un buen colombiano” y subir volumen. Gracias. Y te pedí esa canción por una razón, porque me gustaría saber un poco de la marca en nuestro país, que entiendo en la actualidad es representada por el Grupo Inchcaipe.

 

  • Así es y qué bueno que me lo preguntas, porque Mercedes-Benz está arraigada en el corazón de los colombianos. Y de hecho son muchas las personas que llevan tatuada la estrella, como Jorge Alejandro Medellín Becerra y Erick Hansen Gómez, quienes se dieron a la tarea de escribir el libro “Mercedes-Benz en Colombia”, en el que cuentan historias de la marca en el país, como por ejemplo que “con la factura 26472 de la oficina de DMG en Berlín, con fecha 10 de octubre de 1922, la fábrica hizo entrega del Mercedes Knight 16/45 PS (hp) Landaulet de cuatro cilindros con chasis No. 20612 y motor No. 53495 a “Su Excelencia Jorge Enrique Bonilla, Ministro de Colombia”, por la suma de 4. 460.000 marcos alemanes. Otras seis facturas relacionan el sistema de encendido Bosch, dos rines y una llanta de reserva, un reloj especial para el panel de instrumentos, odómetro, tapetes de fibra de coco y otros repuestos y accesorios que permiten al menos presumir el traslado del auto a Colombia. También aparece el costo del envío de Unterturkheim a Berlín y la gasolina. Podemos entonces afirmar que el embajador Bonilla, general de la Guerra de los Mil Días, es el primer colombiano en poseer un Mercedes y aunque resultara probable, no es posible comprobar que la compra se haya realizado con dineros oficiales. De igual forma, entendiendo la teoría de la extraterritorialidad universalmente aceptada antes de la primera Convención de Viena (1961), según la cual toda embajada es territorio de la nación que representa, podemos enunciar que ese exótico y rectilíneo Mercedes-Knight de 1922 es el primer Mercedes-Benz en circular en Colombia”.

 

  • A 500 metros, peaje Albarracín categoría I, valor $8.100

 

  • Razón tienen quienes dicen que Colombia es el país con más peajes en el mundo.

 

  • Calma, tranquilo. Si estás estresado por eso, te puedes tomar un café y descansar unos minutos.

 

  • Sí gracias, es mejor descansar un poco para estirar las piernas. Me ayudas a parquear. Claro, con gusto, sigue mis indicaciones visuales y auditivas.

 

  • Uyyy, parqueas a la perfección, me diste una lección en el tema, pero continuemos, pues nos estamos acercando a nuestro destino y me gustaría saber un poco más, que escarbes en tu memoria otros aspectos interesantes.

 

  • Voy a hablarte de algunas innovaciones de Mercedes-Benz y de otros detalles importantes de la marca, que se ha caracterizado por ser pionera, como lo has podido comprobar con mis relatos. Y ejemplos sobran, como haber sido la primera en dar a luz los primeros buses de la historia; el motor diésel; el motor con compresor; la inyección directa de gasolina; la carrocería con zona de deformación controlada; el turbodiésel; el sistema de bloqueo de frenos ABS; la bolsa de aire; el eje trasero multibrazo; el 4MATIC; el control electrónico de estabilidad; la protección de los ocupantes PRE-SAFE; el detector activo de cambio de carril; el monitor de ángulo muerto o punto ciego; el piloto automático de dirección; y el piloto automático para estacionar a distancia.

 

  • Mis respetos y por lo que veo la industria siempre debe estar agradecida con Mercedes-Benz, pues con seguridad, gracias a sus desarrollos, se han evitado muchas muertes en accidentes viales.

 

  • A 500 metros, peaje Samacá categoría I, valor $8.100

 

  • No puede ser, otro peaje. Bueno, ya es el último y se nos agota el tiempo, pues ya estamos muy cerca de Villa de Leyva.

 

  • Definitivamente ha sido muy agradable este viaje y espero que te haya servido para conocer parte de mi historia. Me quedan muchas cosas por contarte y seguramente lo haré en un viaje más largo. Y aunque sé que eres una persona que ya pasa de los 50 y que te haces llamar Cuchenials, te digo que uno de los objetivos de mi familia es conquistar a los Millenials y vamos por buen camino. De hecho, yo existo para que junto con otros tantos desarrollos tecnológicos, nos convirtamos en elementos de seducción para las nuevas generaciones. Porque a ti logramos enamorarte desde hace muchos años.

 

  • Es cierto, tienes toda la razón. Y te gusta el automovilismo.

 

  • Claro, es una de mis pasiones, y por eso tenemos como uno de nuestros embajadores a Óscar Tunjo, quien compite en el GT World Challenge en Europa, al mando de un AMG GT3, con el equipo TokSport. Te invito a que estés pendiente de sus carreras y también a que sigas conociendo más de nuestra historia y de los 135 años de recorrido, llenos de grandes logros y satisfacciones.

 

  • Hey Mercedes, fue un placer hablar contigo y escuchar tu melodiosa voz. Gracias por todo. Hablamos en un próximo viaje…