El momento de Max Verstappen

Las calles del Principado de Mónaco siempre serán sinónimo de gloria, porque si se gana allí se entra a ser parte de la historia de la ‘Gran Carpa’. Y eso lo debe estar sintiendo hoy el piloto de Red Bull Honda, Max Verstappen, que además de subirse al primer escalón de ese podio especial y diferente, asumió el liderato de la Fórmula Uno, algo que no pudo hacer su padre (Jos), en buena parte responsable de esta historia, pues alguno de sus genes se potenció y se hizo más fuerte en su descendiente.

Comandar la F-1, así sea de manera temporal, es gratificante, y más si se despoja de ese privilegio al dominador actual, al jefe de las últimas temporadas, Lewis Hamilton, quien parecía imdestronable junto con su equipo Mercedes.

Mónaco es Mónaco y siempre reserva sorpresas, pues todo parecía indicar que era un fin de semana propicio para el regreso de la gran escudería Ferrari, tras la pole position de Charles Lecrerc, el de la casa, el de las calles llenas de glamour. Pero hay quienes consideran que estamos en los tiempos en los que la justicia opera de manera inmediata y sin abogados, y que la misma está llegando de manera acelerada, cual bólido.

Porque ese incidente que precipitó una bandera roja tras marcar un buen registro, para los suspicaces no fue accidental, y hoy cobran facturata diciendo que la falla en la caja de velocidades de su monoplaza, que no le permitió tomar la partida, fue un ajuste de cuentas del destino.

Y entonces, como suele suceder en Mónaco, aparece el elegido, al que lo está esperando la gloria, en este caso el joven Verstappen, el nacido en Bélgica y quien corre por los Países Bajos, y que hoy puede gritar a los cuatro vientos que aventaja por cuatro unidades al gran Lewis Hamilton en la clasificación general, una diferencia mínima que hace pensar en que se vienen buenas cosas para la categoría, porque de seguro el británico no permitirá que se le quite su trono con facilidad.

Un podio quizás inesperado, con dos protagonistas más. Por un lado el español Carlos Sainz, otro de los delfines del automovilismo mundial, quien apenas pudo hacerle sombra a Verstappen. Y otro piloto pletórico de felicidad, Nando Norris, joven talentoso que va por el camino indicado, el británico de McLaren que está para grandes cosas y quien defendió a toda costa su lugar frente al mexicano Checo Pérez, quien ofreció un buen espectáculo y de alguna manera dijo «Latinoamérica está presente».

Independiente de los resultados, Mónaco siempre dará mucho de qué hablar, y como se dice, ganar allí es algo que no tiene precio…