Jeep Grand Cherokee L, una SUV con lujo y poder

Los legados se transmiten de generación en generación y permanecen en el tiempo, incluso en los vehículos. Y eso fue precisamente lo que comenzaron a construir los representantes de  Jeep en el país cuando trajeron las primeras Grand Cherokee de Venezuela, hace más de dos décadas. Y para hacerlo se adentraron en la raíces, especialmente en el Eje Cafetero, en donde los Willys son y seguirán siendo protagonistas, mostrando las capacidades 4×4 de la marca americana.

Con esa base nacieron las llamadas Manadas y la siembra de la semilla para los clientes del futuro, jóvenes y niños que hoy pueden ser testigos de la nueva generación de modelos, como la Grand Cherokee L, presentada por el Grupo Astara en el Country Club de Bogotá, aprovechando la realización de una de las paradas del Korn Ferry Tour de Golf (de la cual son patrocinadores), precisamente un semillero de la PGA y en el que convergen las llamadas estrellas de los años venideros y que a la postre serán las encargadas, con el correr del tiempo, de dejar su legado en este bello deporte.

La nueva Gran Cherokee lleva el apellido L y no es algo casual, pues es consecuente  con su tamaño, ya que se trata de una camioneta de tres filas de asientos y con una capacidad de siete pasajeros, que para sus creadores representan la combinación perfecta del lujo con el poder, pues es Jeep y por eso una de sus principales bondades es su capacidad todoterreno, o 4×4 como como también se le conoce a este tipo de vehículos.

Hay que ser claros. Estas camionetas pertenecen a un nicho especial, por no decir exclusivas, por lo que al hablar de números mensulaes los mismos se podrían contar con los dedos de las manos, toda vez  que se está frente a una camioneta con un precio de $399.990.000, cifra sicológica para no hablar de 400 millones, que de hecho es su precio real. Pero si se venden más de cinco e incluso se llegará a las 10, es evidente que está en juego una cifra muy significativa e imaginamos que muy rentable para Astara.

Ya son más de 30 años de historia de este modelo, que vio la luz en 1992 y que hoy llega a su quinta generación, luego de vender más de siete millones unidades, con todos los desarrollos tecnológicos de la marca, no sólo en materia del llamado ‘off-road’, sino también en asistencias a la conducción, y claro, la llamada conectividad, que ya es algo mandatorio en los vehículos, y más cuando se habla de sofisticación.

Entre ellos el fortalecimiento de su capacidad de enfrentar terrenos agrestes, gracias al sistema 4×4 denominado Quadra-Trac I de tracción total, diseñado para adaptarse de manera automática a diferentes condiciones, ya que se asocia a una caja de transferencia activa. Para nosotros, los del común, salir de apuros en situaciones de baja adherencia, pero para quienes son un poco mas técnicos un sistema que utiliza la información procedente de múltiples sensores para ajustar la distribución del torque y realizar las correcciones pertinentes en caso de producirse un deslizamiento del neumático. En esa situación, el 100% del torque es redirigido instantáneamente al eje con la mayor tracción.

Lo anterior se complementa con el sistema de gestión de la tracción Selec-Terrain, con cuatro modos de manejo, que permite a los conductores escoger el ajuste en carretera y fuera de ella para un óptimo rendimiento 4×4.  Y volvemos a lo técnico. Esta tecnología es capaz de coordinar electrónicamente el tren motriz (motor), el reparto del torque 4×4, los frenos, la maniobrabilidad, la columna de dirección, el cambio de modo de transmisión, la caja de transferencia, el control de la tracción, el control de estabilidad, el ABS y el tacto del volante. En resumen, tranquilidad y seguridad cuando las cosas se ponen difíciles.

Cuando se es grande también se requiere un corazón grande. Y en este apartado se recurre a algo conocido, el  Pentastar V6, que además viene precedido de muchos reconocimientos (siete veces entre 10 Mejores Motores y Sistemas de Propulsión de Wards). Un propulsor de aluminio de 3.6 litros, con una potencia de 293 caballos de potencia y 353 Nm de torque, al que se le suma la tecnología start-stop (ESS), que contribuye a la eficiencia, sumándose el VVT (distribución de válvulas variables), una tecnología que fue diseñada para que el comportamiento se de de acuerdo con las demandas del conductor. Todo lo anterior trabaja de manera armónica con una transmisión automática TorqueFlite de ocho velocidades.

Si se habla de un modelo de siete puestos  y tres filas de asientos el tema “familiar” queda en evidencia, pues generalmente cuando se busca espacio y capacidad es porque el objetivo fundamental no es movilizarse de manera individual ni generar descontento a la alcaldesa, sino hacer un aprovechamiento de estas características. Y, en ese orden de ideas, la seguridad cobra gran relevancia, pues poder salvaguardar la integridad de quines nos acompañan en las aventuras siempre debe primar.

En este sentido, la Grand Cherokee L cuenta con un Sistema Avanzado de Asistencia al conductor (ADAS) que incluye detector de punto ciego que alerta si hay algún objeto que esté en el ángulo invisible del retrovisor y que resulta útil al momento de cambiar de carril; detector de tráfico cruzado que señala si hay algún vehículo aproximándose transversalmente cuando la camioneta va en reversa; sistema PLUS de advertencia de colisión frontal a máxima velocidad, el cual se dispara al detectar que la camioneta se acerca demasiado rápido a vehículos con los que se podría colisionar; frenado de emergencia para peatones y ciclistas;  y advertencia de cambio de carril para llamar la atención del piloto y corregir la marcha en caso de alguna distracción. Y bueno, algo que siempre será importante al momento de un accidente, los ocho airbags cuya misión es proteger a todos sus ocupantes.

Estamos ante la versión Limited (en el futuro puede aumentar la propuesta), la cual, de serie ofrece elementos como el control de crucero adaptativo con Stop & Go, cámara de ayuda al estacionamiento trasero ParkView, sensores de asistencia al estacionamiento y freno electrónico de estacionamiento y monitoreo de la presión del neumático. Así Jeep® Grand Cherokee L no sólo extiende, sino que también protege el legado de sus clientes.

Toda la ingeniería y utilización de los mejores materiales fueron puestos a disposición de este modelo. Así la s cosas, la Grand Cherokee L cuenta con partes de aluminio de alta resistencia, incluyendo el capó y la puerta trasera, aspectos que sin duda alguna reducen su peso. Gran parte de su carrocería, entre tanto, (más de un 60% del vehículo), está construida con acero de gran resistencia de última generación.

Pese a su robustez y vocación todoterreno, el confort es una de sus bondades, pues en este caso uno no riñe con lo otro. Buena parte se debe a sus suspensiones, independiente en la parte de adelante y de multibrazo atrás. Y de nuevo material para los especialistas: una nueva ubicación de la rótula virtual de la suspensión delantera para incrementar el control lateral y a una suspensión trasera que mejora el confort de marcha y la rutina de manejo. Por primera vez , el eje delantero está atornillado directamente al motor, lo que permite una mejor gestión de los niveles ruido, vibración y dureza (NVH, por sus siglas en inglés) así como dinámicas superiores, debido a un centro de gravedad más bajo. Por otro lado, los nuevos soportes electrónicamente activos del motor absorben más vibración y movimiento, pero se endurecen a altas velocidades para optimizar la marcha. Es un nuevo elemento que ofrece mayores niveles de confort, versatilidad y rendimiento.  Finalmente, el sistema de cancelación activa del ruido, junto con la carrocería de doble panel, los sellos de las puertas y los cristales acústicos completan el conjunto de mejoras dirigidas a minimizar los niveles NVH y el ruido del viento en el nuevo Grand Cherokee L.

En esta clase camionetas la pinta sí cuenta, pues quien está dispuesto a invertir 400 millones de pesos, generalmente pertenece a ese grupo de personas exigentes, que no dejan ningún detalle al azar. Amantes del lujo,  de lo exclusivo y de lo que alguna manera marca diferencia ante lo establecido. Esta Grand Cherokee L, en materia de diseño exterior, tuvo una inspiración en el Wagoneer original, con un perfil esbelto de capó y habitáculo alargados, una parrilla levemente inclinada hacia adelante y techo rebajado que contribuye a mejorar la aerodinámica.

La parte frontal en un Jeep siempre tendrá una gran relevancia. De hecho, cuando se mira desde esta perspectiva no hay duda alguna de que se trata de un Jeep, con su sello inconfundible de las siete ranuras de la parrilla (más grande y ancha), que en esta oprtunidad se complementan con nuevos y más finos faros LED delanteros y traseros. Adicionalmente, su exterior deja al descubierto importantes elementos de lujo como: rines de 20 pulgadas, molduras cromadas que en marcan los vidrios, espejos exteriores plegables eléctricos y calefaccionados; espejo exterior del conductor con atenuación automática, espejos exteriores con memoria, entrada sin llave (Keyless Entry),  tapa de combustible con bloqueo eléctrico y alarma de seguridad.

El interior, que al fin y al cabo resulta muy importante en un vehículo, no puede desmerecer y debe ser un complemento ideal. En este sentido, dentro de su equipamiento de serie, cuenta con sofisticados elementos como un volante regulable en altura y profundidad con memoria,toma de corriente de 12 V, toma de corriente auxiliar de 230 V y cargador inalámbrico, entre otras cosas.

Aspectos que refuerzan la comodidad interior es el asiento del conductor con ajustes eléctricos de 8 vías  (calefacción y ventilación). Los de la segunda fila también cuentan con calefacción y son totalmente abatibles, con la posibilidad de deslizamiento hacia adelante o hacia atrás y ampliar así la superficie disponible en la tercera fila. Tras la segunda fila, el volumen disponible para carga es de 1.330 litros, con posibilidad de aumentarlo hasta los 2.390 litros con los asientos de la segunda y tercera fila plegados.

Adicionalmente, el Jeep Grand Cherokee L cuenta con Famcam, cámaras de visión trasera interior situadas sobre la segunda y tercera filas de asientos que replican la imagen en la pantalla de infoentretenimiento, permitiendo seleccionar la imagen de todo el conjunto de asientos o de uno en particular. Las Famcam ayudan al monitoreo de los ocupantes de los asientos posteriores al piloto, y resultan particularmente útiles cuando viajan niños en estas zonas.

La consola central cuenta con un acabado brillante en color negro piano y un nuevo selector de cambio rodeado por los interruptores de control de la altura de marcha y del Selec-Terrain. En su parte frontal se encuentran nuevos portavasos, y espacio para alojar dos dispositivos inalámbricos que pueden ser alimentados con un cargador inalámbrico.

¿Y den conectividad? El sistema UConnect5, que se gestiona desde una nueva pantalla táctil de 10.1 pulgadas. Es el más avanzado de la historia que proporciona velocidades de operación cinco veces más rápidas que la generación anterior y, con conectividad inalámbrica. Además,  la Gran Cherokee L viene con un tablero digital de 10.25” que se puede controlar desde un nuevo volante multifunción.

Fabricado en el Complejo de Ensamble de Detroit (planta de Mack), el Jeep® Grand Cherokee L llegará a Colombia, Chile, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, El Salvador, Honduras, Paraguay, Perú y Uruguay y estará disponible en la versión Limited, en ocho colores: Blanco Brillante, Gris Báltico Metalizado, Negro Diamante, Plateado Zynith, Rocky Mountain y Rojo Velvet.

Una SUV de gran tamaño, nacida para trascender y para dejar un legado un su segmento…

 

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