Sound Track de Renault, el arte de la transformación de un vehículo

Hay una profesión para cada pasión, y un vehículo comercial especial para cada profesión. La creación musical no es una excepción, como demuestra el “camión del sonido” creado en el marco del programa Give Me 5. En la primavera de 2023, una iniciativa de trampolín móvil dio a cinco finalistas con talento la oportunidad de grabar en condiciones profesionales: en un estudio de grabación móvil. A la hora de desarrollar un vehículo Master para este fin, Renault trabajó con dos socios, uno especializado en acústica arquitectónica y el otro en carrocería: Red House y PROCAR. Esta iniciativa de reconversión, única y muy exigente, dio como resultado el “camión sonoro” Master, aclamado como un nuevo símbolo de la innovación y la experiencia de Renault en el campo de la personalización de vehículos comerciales.
Los equipos de vehículos comerciales, diseño y marketing de Renault decidieron unir sus talentos para ayudar a otras personas a mostrar los suyos. Antes de poder convertir un Renault Master “básico” en un estudio de grabación móvil totalmente funcional (es decir, un camión de sonido), necesitaban comprender claramente las necesidades y requisitos del proyecto. “Teníamos muchos requisitos relacionados con la construcción del vehículo, ya que viajaría por todo el país. Debía albergar un estudio de grabación profesional, pesar menos de 3,5 toneladas para poder conducirlo con un permiso estándar de categoría B, estar construido con materiales ecorresponsables y, sobre todo, estar en consonancia con el ADN de la marca”, explica Annejela Royoux, Directora de Imagen y Patrocinio del Departamento de Marketing de Renault.
Estos requisitos suponían un reto en todos los frentes. Técnicamente, se trataba de garantizar una insonorización óptima respetando al mismo tiempo las limitaciones de peso y tamaño del vehículo. Para alcanzar este objetivo, Renault recurrió no sólo a su experiencia en la adaptación de vehículos comerciales según necesidades específicas, sino también a la experiencia de socios especializados: el experto en acústica arquitectónica Red House para el diseño acústico del estudio de grabación y PROCAR para la carrocería del vehículo.
“Teníamos muchos requisitos en cuanto a la construcción del vehículo, porque por encima de todo había que respetar el ADN de la marca”, Annejela Royoux, Responsable de Imagen y Patrocinio del Departamento de Marketing de Renault.
El primer reto consistía en encontrar el justo equilibrio entre el peso del camión de sonido y sus prestaciones acústicas, como explica el jefe de transformación de PROCAR, Olivier Guerry: “Una buena acústica se consigue haciendo que los materiales se muevan lo menos posible. Esto añade peso. Sin embargo, se trataba de un vehículo comercial que debía conducirse con un permiso de categoría B y, por tanto, no pesar más de 3,5 toneladas, así que teníamos que controlar su peso”. Lucas Medus, fundador y director artístico de Red House, subraya que en cada fase del proceso de conversión se controló el peso: “El peso se controló durante todo el proyecto, incluso durante los procesos de insonorización y tratamiento acústico y para los acabados y el mobiliario. Lo planificamos todo hasta el último tornillo para evitar añadir tres gramos de más”.
La limitación de peso, inherente a este gran proyecto, obligó a los equipos a realizar constantemente pruebas, cálculos y malabarismos con la selección de los materiales que iban a formar y equipar el camión de sonido. “Todo lo que iba a entrar en la furgoneta se pesó y se pensó mucho para garantizar el cumplimiento de la limitación de peso”, dice Julien Ravary, acústico asociado y diseñador de estudio en Red House, antes de mencionar la naturaleza ecorresponsable de este vehículo cuidadosamente elaborado: “Seleccionamos los materiales en función de su rigidez y peso y estudiamos cómo adaptarlos a nuestras necesidades. Elegimos aislantes ecológicos para evitar el uso de lana de roca o de vidrio. El resto está compuesto principalmente de madera”. El equipo fue ingenioso a la hora de encontrar los materiales adecuados y crear una distribución inteligente.
“Una buena acústica se consigue haciendo que los materiales se muevan lo menos posible. Hacerlo añade peso. Sin embargo, se trataba de un vehículo comercial, así que teníamos que controlar su peso”, Olivier Guerry, convertidor jefe de PROCAR.
“Todo lo que entraba en la furgoneta se pesaba. Seleccionamos los materiales en función de su rigidez y peso, y lo planificamos todo hasta el último tornillo para evitar añadir tres gramos de más”, Lucas Médus, fundador y director artístico de Red House.
Además, el limitado espacio disponible fue uno de los principales retos del proyecto. El encargo consistía en crear un estudio de grabación profesional totalmente funcional en los nueve metros cúbicos de espacio de carga que ofrece una Master (que mide 3.733 mm de largo, 1.765 mm de ancho y 2.048 mm de alto) y, al mismo tiempo, garantizar que contara con dos espacios diferenciados (además de la cabina del conductor) para que el cantante no estuviera en la sala de control. “Mi papel consistía en hacer que un estudio de grabación cupiera en una furgoneta, un espacio cerrado y limitado que no ofrece la misma libertad que otros espacios”, prosigue Lucas. Su colega Julien añade: “Cada espacio tiene menos de cinco metros cuadrados, lo cual es minúsculo. Nunca habíamos trabajado en espacios tan pequeños. Hizo falta mucha adaptación y conocimientos técnicos para integrar todo lo que queríamos, dadas las limitaciones del vehículo”. Para aislar las voces del resto de sonidos, la furgoneta está dividida en dos secciones: por un lado está la sala de control, donde se encuentran el ingeniero de sonido y el ordenador, y por el otro hay un amplificador vocal, que ayuda a aislar la interpretación vocal”.
“Fue necesaria una gran adaptación y pericia técnica para integrar todo lo que queríamos, dadas las limitaciones del vehículo”, Julien Ravary, acústico asociado y diseñador de estudios en Red House.
Todos estos retos técnicos requerían conocimientos especializados en múltiples áreas, como señala Olivier: “Por nuestra parte, 20 personas participaron en la realización de este proyecto integral. Dimos trabajo a carpinteros metálicos, transformadores, pintores, artistas plásticos, diseñadores de interiores, acabadores y electricistas”, que lo completaron todo en un tiempo récord. “Un proyecto de conversión como este suele llevar entre seis meses y un año. Nuestros equipos dispusieron de menos de seis meses para hacer lo que tenían que hacer”.
Las propuestas ergonómicas respondían plenamente al encargo de Youssoupha, patrocinador de Give Me 5, una figura importante del mundo del rap, y de su equipo musical, que querían un espacio práctico, sencillo y disponible rápidamente. La sensación de volumen y optimización del espacio se ve acentuada por elementos de diseño únicos: colores oscuros para la carrocería, entre ellos un azul intenso que estimula la imaginación, y una sutil mezcla de madera pálida tranquilizadora y cálidos tejidos oscuros.
Todos estos retos técnicos se convirtieron en excelentes oportunidades creativas gracias a una colaboración fluida y armoniosa entre los equipos de Renault, PROCAR y Red House. La elección de los socios adecuados fue vital para el éxito del proyecto cuando éste requería una gran flexibilidad. La inventiva demostrada en todos los procesos creativos fue clave para garantizar que el vehículo estuviera totalmente listo en un tiempo récord. El proyecto fue un éxito rotundo, como reconocieron los jóvenes que pudieron grabar en el camión de sonido, así como Youssoupha, cuya primera reacción al verlo fue: “¡Creo que Renault tiene un toque mágico!”.