Chery iCAR03, un eléctrico que rompe esquemas

Cuando un carro nuevo llega a un mercado tan competido como el colombiano se pueden tener varios escenarios. Uno, que ante la similitud en las ofertas, simplemente pase como uno más, y el otro, que de entrada llame la atención y quienes lo vean pasar quieran saber más de él. Y con el iCAR 03 de Chery (SUV 100% eléctrico), para fortuna del Grupo Vardí, su importador, sucede lo segundo.

Razones sobran y saltan a la vista. De entrada hay que decir que este vehículo cero emisiones, que se une al EQ7 ya rodando por las calles colombianas, si bien se enmarca dentro de las tendencias de líneas cuadradas que ya se han visto en otras marcas, ofrece un diseño disruptivo, o para ser más precisos con el lenguaje, se trata de un auto diferente, con un diseño tipo cubo Rubik tridimensional, que roba miradas y despierta comentarios.

De hecho, sin haber sido lanzado fue tal el interés que en sus dos versiones  (4×2 y AllRoad iWD), ya sus comercializadores hablan con orgullo de 200 unidades, una cifra muy significativa y llamada a crecer de una manera importante si se tiene en cuenta el precio de entrada, que es de $119.900.00, muy competitivo en el segmento de los autos 100% eléctricos, por lo que debe tener a más de uno rascándose la cabeza o buscando alternativas para reaccionar.

Los autos chinos, y no hablo de manera peyorativa, pues así es como se les conoce por su origen, mantienen el acelerador a fondo, con propuestas agresivas no solo en materia comercial, sino también porque sus vehículos vienen dotados con evoluciones que saltan a la vista y que conquistan a los amantes de lo digital, pues se han atrevido a dar ese salto en el que lo táctil está a la orden del día.

Pero en este sentido, al menos quien esto escribe, debe ser responsable con sus apreciaciones, que pueden resultar apartadas de la justicia, pues en la medida en la que van pasando los años cuesta adaptarnos a las nuevas tendencias. En otras palabras, no somos nativos digitales y por eso se nos hace más difícil acomodarnos a cualquier avance.

Si bien llevamos muchos años condiciendo, cuando uno se enfrenta a este tipo de modelos tiene que estar dispuesto a cambiar muchos de los conceptos establecidos y, en muchos casos, partir de cero. En nuestro cerebro tenemos codificado que lo primero que debemos hacer para ponerlo en marcha es contar como herramienta con una llave o, en su defecto, el botón del llamado ‘star stop’. Así, que si no se ha consultado el manual o no se ha recibido una asesoría adecuada del vendedor (como debe ser), se le da cabida a las frustraciones.

 Y lo digo como experiencia personal, sin pena, sin anestesia y sin ego alguno. ¿Cómo carajos (disculpen la palabra) lo prendo para ponerlo en marcha? Sencillo, simplemente se debe apretar el pedal del freno, ponerlo en drive y arrancar. Pero ojo, también se nos ha enseñado, al menos a los de mi generación, que antes de rodar hay que ajustar el asiento y cuadrar muy bien los espejos, entre otras cosas. Y vuelve y juega, en lo segundo, ¡a buscar los botones para hacerlo! Y así podría mencionar otros ejemplos, como cuadrar la temperatura interior, desempañar los vidrios o regular las velocidades del limpiaparabrisas… Pues bien, todas estas funciones, por no decir que casi la totalidad, se gestionan en una pantalla generosa central y con el protagonismo de lo táctil.

“Es intuitivo”, dicen los de ahora, quienes ven esa operación fácil, pues reitero, esas funciones se acomodan a su mundo, que no es precisamente como el mío, que arrancó en la máquina de escribir, y de ahí las diferencias entre un usuario y otro, por lo que el desafío es grande, pero de seguro con el paso de los kilómetros y al ir conociendo y acomodándose a las funciones, las cosas pueden resultar menos complicadas, pero para un neófito, en el comienzo se requiere de mayor atención y de la ayuda de un navegante. Bueno, hay algo que ayuda, y es la integración de la inteligencia artificial, que ofrece una ventaja frente a las llamadas actualizaciones y es que se dan de manera automática, por lo que no se hace necesario acudir al concesionario para ponerse al día, pues no olvidemos que se está frente a sistemas en constante evolución.

Los creadores del Chery iCAR03, podría decirse, se divirtieron con su creación y tomaron como insignia la letra í, que sobre sale en el conjunto frontal trasero y en los stops. Y acudieron a la tradición y a un juego chino, el Tangram, un rompecabezas con cuadrados y paralelogramos que encajan a la perfección y, en este caso le dan vida a la i.

Lograron, con diferentes propuestas, un auto con carácter, que combina a la perfección un aspecto urbano con lo todoterreno, con una muy buena altura con respecto al piso (225 milímetros sin carga), suficiente para superar con facilidad terrenos más complicados, que se dan en muchos sitios de nuestras calles y carreteras. Además, cuenta con un ángulo de ataque de 32° y de salida de 34°, c60 centímetroson una capacidad de vadeo de . Es versátil y si bien se ve como un auto de mayores proporciones, en este caso se trata de un modelo de 4.322 milímetros de largo, 1.930 mm ancho, 1.741 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.715 mm.

Estéticamente las dos versiones son similares (la tope cuenta con exploradoras) y obviamente la diferencia principal entre una y otra tiene que ver con la tracción. Mientras que la de entrada es un 4×2 de tracción trasera y cuatro modos de manejo, la 4×4 cuenta con tracción en las cuatro ruedas y nueve modos. Y bueno, en la aceleración, la primera va  de 0 a 100 kilómetros pro hora en 6.5 segundos, mientras que la segunda lo hace en 10,5 segundos.

Otro tema relevante, cuando se trata de un vehículo eléctrico, es la autonomía. En este caso, en sus dos versiones (4×2 y 4×4), son de 410 y 4210 kilómetros (65,69 kWh y 69,77 kWh), respectivamente aunque se debe tener en cuenta que las mismas pueden variar dependiendo de las condiciones de terreno y del manejo. Para tener en cuenta, el sistema de baterías de este SUV emplea celdas LFP (fosfato de hierro y litio) fabricadas por CATL, líder mundial en soluciones de almacenamiento energético. Estas baterías cuentan con una calificación IPX9K, garantizando resistencia extrema a condiciones como inmersión en agua, chorros a presión y temperaturas elevadas.

En la versión AllRoad 4X2, el iCAR03 cuenta con un motor trasero de 135 kW (181 HP) y 220 Nm de torque, mientras que la AllRoad iWD incorpora dos motores (delantero y trasero) con una potencia combinada de 205 kW (275 HP) y 385 Nm de torque. Ambas versiones ofrecen múltiples modos de conducción, incluyendo Económico, Cómodo, Deportivo y Personalizado y la versión AllRoad iWD adiciona los modos Todoterreno, Resbaladizo, Suelto, Lutéo y Desigual, adaptándose a diversas condiciones de manejo.

Hay unos modos que no tienen que ver son el desempeño, pero que resultan valores agregados. Uno de ellos es el denominado ‘mascota’, que al activarlo mantiene una temperatura de 21° y en la pantalla aparece un mensaje de “mi dueño regresa pronto”, así como el número para ser contactado, en caso de que sea necesario. Otro es el llamado modos ‘siesta’, ideal para cuando se requiere hacer un alto en el camino y descansar. Al ponerlo en funcionamiento se reflejan unas olas en la pantalla, se recibe un masaje y se despliega un reposapies. Y un tercero, el de ‘remolque’, para usar cuando el vehículo es transportado en una niñera, ue activa una protección.

Fabricados con una carrocería en aluminio, el iCAR 03 incorpora un sistema ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor) de nivel L2, que incluye funciones como control crucero adaptativo, asistencia de mantenimiento de carril, frenado automático de emergencia (AEB) y estacionamiento autónomo. Además, cuenta con 6 airbags, cámara de visión 540°, sensores de proximidad delanteros y traseros, y sistemas de seguridad activa como ABS, EBD, ESP, TCS y VDC, garantizando una conducción segura en todo momento.

Y no olviden el tema de la pantalla central: 15,6”, con conectividad CarPlay y Android Auto inalámbrico, y un sistema de sonido de alta fidelidad con 12 altavoces Infinity en la versión AllRoad iWD. En amenidades también los chinos ofrecen lo mejor. En este caso, asientos deportivos con ajuste eléctrico, calefacción, ventilación y función de masaje, techo panorámico con sunroof, iluminación ambiental con 64 colores, Escenarios Inteligentes como el “Modo Siesta”, “Modo Mascota” y “Modo Remolque” así como un cargador inalámbrico de 50W con ventilación para dispositivos móviles.

Y el precio del 4×4: $139.990.

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