El dolor de cabeza de la Ruta del Sol

Por Juan Carlos Salgado Jaramillo
Son repetidas las quejas de los usuarios de la llamada Ruta del Sol, que supuestamente reduciría la distancia y el tiempo para llegar desde el centro del país a la Costa Atlántica. En este recorrido, denuncian quienes la han transitado en estas festividades, hay que pagar 12 peajes con promedios de 12.000 pesos, por lo que surge la pregunta lógica sobre qué ha pasado con ese dinero, que no debe ser para nada despreciable.
Es claro y no hay que ser especialista para saber que una concesión “es la acción por la que una Administración otorga a particulares o empresas el derecho para explotar alguno de sus bienes o servicios durante un tiempo determinado” y que al hacerlo el beneficiario adquiere una serie de compromisos, en este caso el del mantenimiento y desarrollo del tramo vial. Así que en este proyecto, que supuestamente debía arrancar hace 30 años, pero que sólo ‘apretó’ el acelerador desde 1997 hay un incumplimiento comprobable por parte de las concesiones, por lo que se hace urgente una investigación y decisiones inmediatas, porque es dinero que hemos sacado de nuestros bolsillos y que nos ha costado conseguirlo.
Corrupción es la mejor palabra para describir lo que sucede con nuestras carreteras y no hay que olvidar que Odebrecht aparece en muchos de los proyectos de una vía tan importante. Frente a la falta de un sistema ferroviario y fluvial eficiente, el único camino para transportar alimentos y demás son las carreteras. Pero al conocer su estado es fácil advertir que es muy difícil ser competitivo y que mientras algunos pocos se enriquecen, nosotros, los del común, seguimos pagando los platos rotos. Ay país, país, país…