Ford Ranger Limited Black Edition, pinta y poder

Decir que de la familia de las Ford Ranger pick-up la Limited Black Edition es la más ‘coqueta’ y equipada podría sonar a lugares comunes. De hecho, su mismo nombre la delata y el color negro es una constante que se replica en el exterior, con detalles exclusivos que le permiten sacar pecho frente a sus hermanas menores, que si bien tienen el mismo linaje, deben mirar de reojo y con cierta distancia, más no con complejo alguno, a la consentida y a la que sus creadores dotaron con un mejor ropaje.

Por eso, al hablar en términos estéticos hay que enumerar los detalles que la hacen diferente, como lo son una parrilla exclusiva y elementos en los que el negro es mandatorio, como las exploradoras con un contorno especial, las barras de techo, las manijas de las puertas, el parachoques (con sensores), los estribos planos y los rines de 18 pulgadas.

No obstante, toda la gama tiene el mismo ADN y cada uno de los modelos ya cuenta con la normativa Euro VI, algo que no se da por capricho de la marca o porque la misma quiera distinguirse frente a sus competidores, sino simplemente porque la norma, que entró en vigencia este año, exige que los modelos equipados con motores diésel cuenten con este tipo de tecnologías, con el objetivo de ser más amigables con el medio ambiente.

Sobre el papel podría tratarse de un configuración adicional y algo transparente para el usuario, pero en la práctica se requiere de algo más  y es que para garantizar un óptimo funcionamiento del sistema y reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno, se utiliza un agente líquido (Ad Blue o Urea) Automotriz. Y no es para asustarse, ya que simplemente se contará con dos depósitos: el tradicional para el combustible y otro más pequeño (identificado con un color azul) para el suministro de la Urea.

La pregunta lógica es cómo hago para saber cuándo debo ‘retanquear’ la Urea y, en este sentido, también hay un parte de tranquilidad. Primero porque el reabastecimiento se debe hacer entre 10.000 0 14.000 kilómetros, dependiendo el tipo de conducción. Y mejor aún, cuando el ciclo final se acerque, el conductor, a través de testigos visuales, será avisado. La primera alerta se da cuando la autonomía es de 2.400 kilómetros y al momento de encender el vehículo; la segunda, cuando la misma es de 800 kilómetros y como el repostaje es inminente cada 15 minutos habrá una recordación. Pero en caso de ‘terquedad’ y no presentarse ninguna acción y el líquido se termina, el vehículo no se pondrá en acción hasta que se presente una recarga.

Algo que con el tiempo se volverá rutinario, como cuando realizamos el cambio del aceite o se recargan los diferentes fluidos. Un ‘sacrificio’ que bien vale la pena, pues este elemento garantiza una reducción del 99% del material particulado y del 81% del óxido de nitrógeno, en otras palabras, se contribuye a un planeta más limpio y descontaminado.

La Ranger es una pick-up y mantiene esa vocación de trabajo, aunque como es bien sabido los modelos de este segmento han evolucionado y las marcas se han dado a la tarea de ofrecer un modelo más funcional. Es decir, que no pierda su fortaleza y rudeza, pero sí proporcionando elementos de comodidad y seguridad que la acercan a las SUV (vehículos deportivos utilitarios).

Y cuando se habla de una versión como la Limited Black Edition queda en evidencia que, además del trabajo, este modelo también fue diseñado para los aventureros y para quienes de cierta manera quieren verse diferentes y empoderados, pues bien pueden usarlo para sus fincas de recreo, paseos o para llevar elementos deportivos, como motocicletas y bicicletas.

Es una doble cabina que puede albergar con comodidad a cinco pasajeros en su interior, pero también cuenta con un espacio de carga y capacidades que no sólo hablan de su fortaleza, sino también de sus capacidades 4×4, algo que es muy valorado en las fincas o en los terrenos de difícil acceso.

En números, esta Ford Ranger tiene una capacidad de carga de 1.023 kilogramos (incluyendo los pasajeros). Además, tiene un alto de 1.815 milímetros, un ancho de 2.163 mm, un largo de 5.354 mm y una distancia entre ejes de 3.220 mm. Su despegue con respecto al suelo es de 232 mm y su capacidad de vadeo de 800 mm. En cuanto a los ángulos, el de ataque es de 28 grados, el de salida de 26° y el ventral de 24°. En otras palabras, una buena altura, posibilidad de pasar por zonas húmedas y superar obstáculos con tranquilidad.

Porque se trata de una pick-up podría sonar redundante la palabra ´poder’. Porque es lo que se espera de este un vehículo de estas características. La Ford Ranger guarda bajo el capó un motor Puma de 3.2 litros diésel de cinco cilindros, que ‘ruge’ con fuerza y que desprende una potencia máxima de 197 caballos a 3.000 revoluciones por minuto y un torque de 470 Nm que se obtienen entre las 1.750 y 2.500 rpm. Quienes entienden estas nomenclaturas saben de qué se está hablando, pero los que no somos ingenieros o algo por el estilo preferimos que los mismos se traduzcan en la práctica. Osea, como dirían los jóvenes, las sensaciones al apretar el acelerador, o mejor dicho, el llamado ‘perrenque’, que se hace necesario en diferentes situaciones.

Este motor encuentra un complemento ideal en una caja de cambios automática de seis velocidades, marchas que trabajan de manera armónica y que se muestran casi que imperceptibles para el conductor que, en caso de requerirlo, puede optar por un modo sport, el cual garantiza un manejo mucho más deportivo. Esta transmisión, entre otras cosas, detecta si se está remolcando una carga, activando las funciones correspondientes. Por otro lado, a consideración del conductor, se puede transitar en modo 4×2, pero en terreno destapado y de baja adherencia es aconsejable optar por el 4×4, el cual se puede activar en movimiento (hasta 120 kilómetros por hora) por medio de un botón situado en la consola central. Ya si las condiciones son muy exigentes, el bajo, que también se activa por una perilla, es la solución ideal.

La evolución de las pick-up se da en todo sentido y ya los habitáculos han dejado de ser rústicos y con limitaciones. Y esta Ford Ranger cuenta con tapicería de lujo, con finos acabados y materiales de calidad. Además con las tecnologías propias de la marca en materia de conectividad como el SYNC 3.4, compatible con Apple Car Play y Android Auto, que se activa a través de comandos de voz, permitiendo controlar la  música y realiza llamadas, sin quitar las manos del volante, y el cual se proyecta en una  pantalla táctil de 8 pulgadas.

También cuenta con dos  pantallas LCD de 4.2”, que permiten visualizar y controlar los diferentes sistemas del vehículo, timón con los diferentes comandos para evitar distracciones al momento de manejar, botón de encendido, cámara de reversa y detalles como una alerta para revisar si hay pasajeros atrás cuando se apaga el vehículo, algo que puede parecer innecesario, pero que tiene su razón de ser y no sobra.

En materia de seguridad también suma un gran número de elementos tecnológicos, como el control de velocidad adaptativo (mide la distancia y velocidad de los vehículos que se encuentran en frente); asistente
anticolisión con detector de peatones; control de descenso; sistema de permanencia en carril; control de luces altas; sistema de reconocimiento de señales de velocidad; y siete airbags, entre otras cosas.

La Ford Ranger Limited Black Edition, más que una pick-up .

Precio: $225.990.000

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