DARDO, el auto eléctrico colombiano

La Fundación de Investigaciones Aeronáuticas (FIA) desarrolla el proyecto impulsado por el Ingeniero Guillermo E. Casalins Camacho, para crear un vehículo eléctrico Urbano en Colombia, el cual permita los desplazamientos en la ciudad sin emisiones contaminantes, de manera eficiente y económica.
En el proyecto, el creador, acudió a los últimos adelantos en motores eléctricos, permitiendo un alcance entre recargas, bastando más de cinco horas para recargar las baterías en un tomacorriente ordinario y reduciendo este tiempo a dos horas en un cargador especial de 220 voltios.
Hay que tener en cuenta que las baterías recargables de litio, con las que se equipará el modelo, permiten una larga vida útil de la misma, así como cientos de ciclos de recarga. Para el chasis se decidió el uso de compuestos de fibra de carbono con núcleo de panal de abeja en aluminio o kevlar, que bajan el peso estructural para igual resistencia de las estructuras ‘monocoques’ en aluminio, creando a su vez una celda de supervivencia que salvaguarda la vida de sus pasajeros.
El tren motriz está compuesto de un motor incorporado en la rueda trasera. Eliminando cajas de velocidades y la
necesidad de juntas homocinéticas, sumado a la reducción del peso de estas, los frenos son de disco tanto adelante como en la única rueda trasera. En el interior puede albergar a dos personas sentadas en tándem, con amplio espacio para las piernas. Sobre el techo se instalarán celdas solares que ayuden con el consumo eléctrico de componentes menores.
Su acceso es a través de una amplia puerta tipo “Ala de Gaviota” del lado derecho, permitiendo, en conjunto, una mayor rigidez del chasis. La suspensión delantera es de barras de torsión, la dirección propuesta es una ligera por cables, pudiéndose usar también una más convencional de cremallera y piñón.
La rueda trasera usa una probada horquilla ‘monochock’, siendo sus ruedas delanteras 80/90-16 y 165/55-14 la trasera. El proyecto DARDO es netamente de investigación y consiste en una plataforma en la que se puedan
poner a funcionar todos los componentes diseñados por los ingenieros, basados en las regulaciones de diseño automotriz, pero usando también muchos elementos aeronáuticos.
La aerodinámica del vehículo es liderada por Alexander Claus y Viviana Bonilla, ambos ingenieros aeronáuticos, mientras que la parte eléctrica y electrónica por el ingeniero David Nader y Andrés Torres. Este es un proyecto ya en desarrollo (está al 90%), cuya variante definitiva mostrará los adelantos tecnológicos desarrollados en Colombia, con la colaboración de un taller especializado en materiales compuestos de Panamá, liderado por Andrés Zamora.
Una vez establecidos los requerimientos básicos se hicieron unos bocetos iniciales y a mano alzada, que fueron entregados al ingeniero mecánico y artista Gabriel Pedroza, quien los digitalizó y empezó a volverlos agradables a la vista. Luego pasaron a Abrahán Pineda Jiménez, diseñador gráfico de la Universidad Los Libertadores, especialista en 3D, actualmente dedicado a simuladores para la aviación virtual y miembro voluntario de la FIA.
Él fue el encargado de hacer la primera presentación en 3D, en la que se empezaron a visualizar y hacer los planos para empezar a construir el modelo primario de la estructura de la cabina, al tiempo que se iba construyendo se necesitó el esquema interno de la distribución de los equipos y mecanismos.
La ayuda para tal fin llegó de Venezuela y por medio de Renny López Guerra, licenciado en Administración
Comercial de la Universidad de Carabobo. Además de ser un diseñador, innovador y tecnólogo autodidacta que ha trabajado en diferentes proyectos aeronáuticos en su país y de proyectos propios, como el MOTOCAR, dio la mano para hacer el CUTAWAY del carro eléctrico. López ya había trabajado con la FIA, haciendo lo mismo para el proyecto de lancha volante PELICANO.
Al final se hicieron varios modelos conceptuales y artísticos, con la participación de Cristian Tamayo y Alfredo Ramírez P. Se pasó luego al constructor de aerodeslizadores, Guillermo Hernández, quien hizo la maqueta de tamaño real. El modelo final para efectos de divulgación del proyecto fue terminado y renderizado por el ingeniero y artista gráfico Gabriel Pedroza, quien participó en el proyecto de la novela de Mario Mendoza,
SATANÁS.
Son muchas las pruebas que le esperan al prototipo: sistemas, potencia, estructurales y de manejo
en carretera y por supuesto la tecnomecánica.