Chevrolet entra al mundo híbrido con la Captiva enchufable

La nueva era de Chevrolet en el país sigue su marcha y en su rol de importador mantiene el acelerador a fondo. De hecho, en los últimos 18 meses, con la introducción de 12 nuevos modelos, ha renovado el 75% de su portafolio y en este 2026 da un nuevo paso con la introducción de su primer híbrido enchufable, la Captiva PHEV, que hace parte de la familia de los vehículos de nuevas energías y que tuvo un primer gran lanzamiento en el pasado Salón del Automóvil de Bogotá con la llegada de la versión EV (100% eléctrica), que a la postre se convirtió en la preferida de los clientes de la marca del corbatín.
Si bien el haber dejado a un lado el ensamblaje todavía deja cicatrices, Chevrolet, en su nuevo esquema, se ha dado a la tarea de mirar hacia adelante, eso sí, sin dejar a un lado aspectos de relevancia que en su momento la llevaron a ser número uno en el país, como lo fue la construcción de una red sólida, con más de 90 puntos y una cifra que supera los 500 técnicos, que en esencia se resume en buen respaldo y en una posventa sólida.
Cuando se hace parte de un mercado tan competitivo como el colombiano hay que saber leer la actualidad y para nadie es un secreto que los vehículos híbridos están en un muy buen momento y por eso dentro de la estrategia la Captiva PHEV (origen chino) se convierte en punta de lanza de las nuevas propuestas de Chevrolet en el país.
Consideran los directivos de Chevrolet que la hibridación enchufable es una buena propuesta, pues como lo expresó Juan David Rosero, Country Head de General Motors Colombia en el lanzamiento a la prensa nacional, con una prueba de ruta entre Bogotá y Villeta, “permite experimentar lo mejor de dos mundos, el de un motor de combustión y el de uno eléctrico. La Captiva híbrida representa un punto de inflexión para Chevrolet y es un vehículo pensado para el uso real de nuestros clientes, que buscan eficiencia, conectividad y tecnología sin cambiar radicalmente su forma de conducir”.
Además, hacen énfasis en que prácticamente, en las ciudades su uso puede estar libre de emisiones, pues se puede lograr una autonomía de hasta 90 kilómetros, siempre y cuando no se superen los 90 kilómetros por hora (el límite en Bogotá es de 50 km/h) y la batería tenga una carga superior al 35%. Claro, para sacarle el mejor ‘jugo’ y cuando se piense en distancias largas, que con solo una tanqueada puede alcanzar una autonomía de 1.040 kilómetros, se hace necesario el uso de una estación de carga y para lograr lo anterior contar con la batería al 100%.
Aunque ya es un concepto conocido, un modelo híbrido tiene dos fuentes de energía. En este caso, el motor de combustión interna de 1.498 centímetros cúbicos que entrega 104,6 caballos de potencia a 5.600 revoluciones por minuto y un torque de 125 Nm entre las 4.600 y 5.000 rpm y un propulsor eléctrico alimentado por una batería de 20 kilovatios hora, que combinados ofrecen 210 HP y 319 Nm. Un aspecto para tener en cuenta es que el puerto de carga es tipo 2, que permite la carga rápida y también el uso de un cargador de tipo doméstico. Chevrolet, dentro de su presentación, y según sus cálculos, si se hace un uso eficiente de la hibridación, el usuario puede tener un ahorro cercano al 54% si se compara con un vehículo de gasolina con las mismas características.
Para competir hay que mostrarse y por eso Chevrolet también acude, con este modelo, a uno de sus aspectos diferenciales frente a la competencia, como lo es la conectividad y su tecnología OnStar, que permite una conducción más conectada, intuitiva y segura, integrando el vehículo con el entorno digital del usuario.
Es una SUV y por ende su vocación es familiar y por eso, en este aspecto, su tamaño cobra relevancia. Así las cosas, estamos frente a una camioneta de 4.745 mm de largo, con un ancho sin espejos de 1.890 mm, una altura de 1.675 y una distancia entre ejes de 2.800 mm, con una capacidad del maletero de 532 litros y que se puede ampliar hasta los 1.690 litros.
Como se pudo corroborar en la prueba de ruta, una de las bondades es su espacio interior y vale la pena mencionar que la segunda fila de asientos es reclinable y que este detalle hace que los viajes en esta zona sean más agradables, algo que se complementa con el techo panorámico que aporta gran luminosidad, reforzando la sensación de amplitud que transforma cada recorrido.
Como la gran mayoría de los autos chinos, por no decir todos, la Captiva ofrece una mejor experiencia interior y sus acabados no tienen nada que envidiarle a los de otros orígenes. Tapicería en eco cuero, climatizador digital y asiento del conductor con ajuste eléctrico, son parte del equipamiento de serie. Otro detalle que suma es que la cabina incorpora vidrios laminados de doble capa que reducen el ruido exterior y elevan el confort acústico.
En materia de seguridad y asistencia, la Captiva híbrida integra el sistema Chevrolet Intelligent Driving, que incluye más de 10 asistencias avanzadas a la conducción, diseñadas para acompañar al conductor y brindar mayor confianza en distintos escenarios. Entre ellas, el control crucero adaptativo, el control de curva adaptativo, el frenado autónomo de emergencia, el mantenimiento de carril de emergencia, las luces automáticas adaptativas, las luces altas automática y el mantenimiento de carril con alerta de salida. La experiencia tecnológica se completa con una pantalla central de 15,6” y cámara 360°, que facilitan una conducción más intuitiva y segura.
Una camioneta que fue probada por más de 214.000 kilómetros en Suramérica y que llega con un precio de $154.990.000 y con la intención de convertirse en protagonista en el segmento.