Test Ride Experience confirma un cambio en la forma en que los colombianos compran moto

Uno de cada seis pilotos que probó una moto en el regreso del Test Ride Experience a Colombia dijo que compraría en los próximos tres meses. El dato, más que la cifra de asistencia, retrata un mercado que valora cada vez más la experiencia directa antes de decidir.
Bogotá, julio de 2026. Cinco años después de su última edición en el país, el Test Ride Experience volvió el pasado 29 de junio al Kartódromo Juan Pablo Montoya, en Tocancipá, dejando una lectura que va más allá del evento: las decisiones de compra de motocicletas responden cada vez más a consumidores mejor informados y con mayores expectativas frente a la experiencia y el producto.
De los 544 pilotos que pasaron por la pista, 16,1% edad promedio 27 años manifestó intención de compra en un plazo de tres meses tras haber probado al menos un modelo. El dato es relevante en un mercado donde la prueba de manejo multimarca, en un mismo lugar y el mismo día, sigue siendo un formato poco común en Colombia, y donde comparar varias marcas en condiciones equivalentes de pista no es algo que el comprador pueda replicar fácilmente por su cuenta.
El comportamiento se refleja también en el volumen de pruebas: los 544 asistentes generaron 1.003 pruebas de manejo, un promedio de 2,3 motos por piloto. Es decir, quien fue al evento no probó una sola marca, sino que comparó activamente entre varias antes de definir preferencia, un patrón de consumo cada vez más parecido al que ya se ve en la compra de carros o de tecnología, donde el comprador llega informado y busca validar esa información con la experiencia directa.
Ese comportamiento también está moviendo la estrategia de las marcas. Once fabricantes Kawasaki, KTM, Ducati, Triumph, Husqvarna, Aprilia, Royal Enfield, TVS, CFMOTO, Zontes y Voge decidieron invertir en un mismo espacio físico y temporal para poner sus modelos a prueba lado a lado, una apuesta que parte de una realidad del mercado: el consumidor va a comparar las distintas opciones disponibles, por lo que las marcas prefieren que ese proceso ocurra con el acompañamiento de sus equipos técnicos, capaces de resolver dudas y explicar las características de cada modelo.
El otro dato que respalda esta lectura es el nivel de registro digital: 436 pilotos, el 80% de los asistentes, completaron su inscripción en el sistema del evento. Esto le dio a RidePro y a las marcas participantes trazabilidad real sobre quién probó qué, cuántas veces y con qué disposición de compra, información que hasta ahora era difícil de capturar en activaciones de este tipo en Colombia y que empieza a convertirse en un insumo comercial más que en un dato logístico.
“El balance de esta primera jornada superó nuestras expectativas. Ver nuevamente un Test Ride Experience en Colombia, con la participación de las principales marcas y una respuesta tan positiva por parte de los motociclistas, demuestra que este era un formato que el mercado estaba esperando”, afirmó Santiago López, cofundador de RidePro.
Con estos resultados, RidePro ya confirmó una segunda edición para el 20 de septiembre, con más marcas, más modelos y una programación ampliada, apostando a que el comportamiento observado en junio no fue un hecho aislado, sino el reflejo de una tendencia que llegó para quedarse en la manera en que los colombianos compran motocicletas.