MG ZS Hybrid+, un tránsito hacia la electrificación
Colombia avanza hacia la movilidad eléctrica, y mientras se desarrolla la infraestructura de carga y se aclaran las inquietudes de los conductores sobre autonomía, impacto ambiental, costos de mantenimiento y adaptación a un nuevo estilo de vida, los vehículos híbridos ganan terreno como una alternativa que permite acercarse a la electrificación conservando la practicidad de un vehículo convencional.
De acuerdo a cifras reportadas por Fenalco/Andi, el mercado de la hibridación muestra un crecimiento sostenido: 54.015 híbridos matriculados entre enero y julio de este año marcan un incremento del 63% con respecto al mismo periodo de 2025.
La razón de este crecimiento va mucho más allá de la exención del pico y placa; está en una combinación sencilla: dos fuentes de energía que trabajan juntas para ofrecer eficiencia y libertad de movimiento. Sus ventajas varían según la tecnología utilizada, ofreciendo distintas soluciones de transición entre la movilidad a combustión y la eléctrica.
“El híbrido completo, como el MG ZS Hybrid+, es el puente tecnológico ideal. Permite experimentar los beneficios inmediatos de la propulsión eléctrica —por ejemplo, el silencio de marcha, la suavidad y el torque instantáneo— reduciendo significativamente el consumo de combustible, pero sin necesidad de cambiar las rutinas diarias ni depender de infraestructura externa de recarga”, explica Manuel Correa, experto de producto de MG Colombia.
A diferencia de un híbrido ligero (MHEV) cuya asistencia eléctrica es limitada, un híbrido completo (HEV) es capaz de utilizar su motor eléctrico para moverse en condiciones de tráfico congestionado o a bajas velocidades. Esto significa que el híbrido completo es más amigable con el medio ambiente, ya que al utilizar menos combustible que el híbrido ligero se reducen las emisiones de contaminantes y de ruido.
Asimismo, con respecto a un híbrido enchufable (PHEV), el híbrido completo tiene la ventaja de que no necesita conectarse a la red eléctrica ya que es 100% autorecargable, es decir, que el conductor no tiene que modificar sus hábitos para aprovechar la electrificación.
En el caso del MG ZS Hybrid+, la batería de alto voltaje que incorpora un sistema de gestión térmica y electrónica durable por toda la vida útil del vehículo, tiene una capacidad de 1,83 kWh y cuenta con tres modos de regeneración de energía —bajo, medio y alto— que se activa al desacelerar y al frenar.
“El principal beneficio es la reducción drástica en el gasto mensual de combustible, especialmente en entornos urbanos —explica Correa— Para optimizar al máximo esta eficiencia hay que practicar una conducción predictiva: acelerar de forma progresiva y anticipar las frenadas para permitir que el sistema recupere la mayor cantidad de energía posible”.
Este sistema de recuperación energética reduce el trabajo de los frenos, lo que a su vez disminuye el desgaste de componentes como las pastillas y, por consiguiente, los costos de mantenimiento.
Por otra parte, el MG ZS Hybrid+ puede utilizar el motor de combustión de 1,5L y 4 cilindros para generar energía: “Esto elimina de raíz la ´ansiedad de rango´. El conductor simplemente se encarga de manejar y tanquear gasolina de manera tradicional, mientras el vehículo gestiona su energía de forma inteligente e imperceptible. El cerebro del vehículo decide en milisegundos qué combinación de motores usar, eliminando los ‘tirones’ del pasado y garantizando un confort de marcha superior”.
Con esta tecnología de doble impulso energético, el único híbrido de MG en Colombia brinda una potencia combinada de 194 hp (uno de sus diferenciales más relevantes) y un torque máximo de 465 Nm, provocando una respuesta precisa que se adapta con agilidad a cada trayecto.
“Esta combinación transforma por completo la dinámica del vehículo. En ciudad, el sistema prioriza el motor eléctrico, brindando un arranque silencioso y una respuesta ágil e inmediata. En carretera, gestiona inteligentemente la potencia combinada de ambos motores”, señala el experto de MG.
En Colombia, donde los desplazamientos varían rápidamente entre ciudades de tráfico denso y carreteras con curvas y pendientes, esta capacidad de adaptación resulta particularmente relevante. La eficiencia, traducida en un menor consumo de combustible gracias a la optimización energética que aporta la tecnología híbrida, no afecta el performance.
La arquitectura del MG ZS Hybrid+, con su motor de tercera generación, permite la integración de Asistencias Avanzadas a la Conducción (ADAS) que fortalecen la seguridad a bordo. Por ejemplo, el mantenimiento de carril de emergencia, monitor de punto ciego, alerta de tráfico cruzado trasero, advertencia de colisión y frenado autónomo de emergencia.
El dinamismo de este híbrido completo se extiende al amplio habitáculo, a través de un equipamiento superior en confort y tecnología, con cluster digital de 7”, pantalla táctil de información y entretenimiento de 12,3”, cámara 360°, 6 airbags, asiento con ajuste eléctrico de 6 posiciones para el conductor y baúl de 443L, entre otros.
Con este modelo, MG ofrece acceso a la innovación tecnológica en hibridación como una oportunidad de tránsito hacia una movilidad más sostenible y armónica con el ambiente. “Los híbridos completos actúan como el catalizador principal hacia la electrificación en el país —apunta Correa—. Son la respuesta inmediata para lograr una reducción masiva de emisiones, sin tener que esperar a que la red de carga pública alcance su máxima madurez en las carreteras nacionales. Ofrecen la oportunidad de actualizarse tecnológicamente y de disfrutar el placer de conducir en cualquier ruta, con absoluta tranquilidad”.