El nuevo Jeep Wrangler, con motor turbo de 2.0 litros

El mundo está pidiendo a gritos un cambio y la industria automotriz no es ajena a las transformaciones. Incluso si se habla de íconos, como lo es el Jeep Wrangler, que se preciaba de guardar bajo el capó uno de los motores más poderosos, un V6 de 3.6 litros, de esos que le gustan a los norteamericanos, su país de origen. Por eso, en esta nueva generación, que en Colombia se comercializará por el momento en las versiones Sport y Rubicon (cuatro puertas), la introducción de un motor 2.0 turbo se convierte en uno de los aspectos más destacados.
Como siempre que se presentan cambios de tal magnitud, habrá defensores y detractores, pero esta modificación, radical si se quiere ver de esta manera, tiene su razón de ser y el argumento principal es la sostenibilidad y, a la postre, un alivio en los bolsillos de los compradores, y más si pensamos en un país como Colombia, en el que la gasolina está por las nubes y por el momento da muestras de no tener techo.
Claro, estamos en un segmento de nicho, de esos en los que decimos coloquialmente “que si hay para el whiskey hay para el hielo”, pues en su versión de entrada, la Sport, el precio de introducción es de $280.000 millones, mientras que en la Rubicon, hay que sumarle unos buenos milloncitos de más y la registradora se va hasta los $365.990.000.
Mario Correa, el nuevo gerente general de la marca en el país , en la presentación oficial de este modelo, buscó las mejores palabras para justificar este cambio: “No necesariamente más es mejor”. De hecho, en esta transformación, los ingenieros hicieron un bue trabajo y en el apartado del torque, esa “fuerza” que se requiere en condiciones extremas y en esos terrenos llamados 4×4, se pasó se 365 Newton-metro a 400 Nm, lo que le da respaldo a las afirmaciones del directivo del Grupo Astara, el representante en el país. Y bueno, si se habla de potencia, la respuesta es que no hubo mucho sacrifico, si se sopesa con los beneficios, pues de 285 caballos de potencia se pasó a 270 HP, encontrando un gran complemento en la caja automática de ocho velocidades.

No hay que ser un experto pare entender que cuando se cuenta con un motor más pequeño bajo el capó se obtiene un menor peso, lo que de entrada trae como beneficios la eficiencia, pero además, como lo dijeron en la presentación, ofrecer motores con una mayor resistencia. En cuanto a números, este modelo tiene un peso de 2.574 kilogramos y va de 0 a 100 kilómetros por hora en 7,2 segundas, cifra que quizás resulta anecdótica, porque es en el barro y a bajas velocidades cuando se le saca el “jugo” a un modelo como el Wrangler, cuyo espíritu es la aventura y desafiar las condiciones extremas.
Quienes dicen que es un “juguete” tienen mucha razón, pues un 4×4 fue diseñado para ir a lugares inexplorables para muchos y hacerlo de la mejor manera. Sus creadores se sustentan en cuatro pilares: Capacidad, tecnología refinamiento y seguridad, algo que no se puede quedar simplemente en palabras.
Los expertos en el tema saben que además de la motorización, uno de los aspectos más importantes en un 4×4 tiene que ver con la suspensión. Y, en ese sentido, el Jeep Wrangler ofrece un eje trasero Heavy Duty Dana 44 Full Float, mucho más resistente, que en palabras prácticas incrementan la capacidad de carga y remolque hasta 2.300 kilogramos. Estos ejes tienen un diseño más robusto, con vías de cargas separadas para la estructura y la rotación, que facilitan la adaptación y mejoran la fuerza lateral en las curvas.

Un Jeep siempre deberá parecer un Jeep, en eso no hay discusión, por eso las modificaciones deben ser muy bien pensadas y no hay cabida para los extremos, pues conservar la línea es mandatorio. Es por eso que se mantienen las líneas características, por lo que se acude a detalles para realzar su apariencia.
En este caso, la parrilla de siete ranuras muestra una evolución, con bordes muy acentuados y un diseño de celdas sofisticado, que además de cumplir con una función estética permite una mayor ventilación del motor. Las luces LED, traseras y delanteras, le dan un toque de modernidad, pero sin llegar a los extremos, pero otro aspecto para destacar es que aportan una mayor visibilidad en las noches y en momentos en los que la luminosidad no es lo mejor, condiciones muy usuales en la práctica 4×4. A lo anterior suman los espejos laterales eléctricos con desempañador y los rines de 17”.
Bueno, y algo característico pero que se ha mejorado, con la intención de poder disfrutar de una mejor manera los entornos, el techo y puertas desmontables, y el parabrisas abatible. Otra novedad, es que ahora se equipó al Wrangler de la nueva antena Trail-Ready, con el fin de evitar enganches con la vegetación cuando se transita por terrenos muy estrechos.
Interiormente, dentro de su equipamiento de serie, ofrece un timón forrado en cuero con calefacción incorporada, regulable en altura y profundidad, y un asiento ergonómico ajustable. Los asientos delanteros cuentan con calefacción y con aire acondicionado de dos zonas con control automático, mientras que los traseros se pueden abatir, acentuando la autonomía.
Bueno y en el panel frontal también hay novedades y en él se presenta una combinación entre los tradicional y lo digital. Un clúster de instrumentos digital de 7” muestra toda la información relevante, en tanto que la pantalla de infoentretenimiento de 12.3”, táctil, con Uconnect 5, ofrece múltiples posibilidades de personalización y conectividad Wireless con Apple Car Play y Android Auto. Cuenta con salida auxiliar de 12 voltios, y la versión Rubicon con una salida auxiliar extra de 230 voltios. Por otro lado, el sistema de sonido premium Alpine, el encendido sin llaves y viene con asistente de parqueo trasero Park Sense, cámara trasera Park View en la versión Sport y cámara todoterreno en la versión Rubicon.
En seguridad cuenta con más 85 equipamientos entre los que se cuentan las barras contra impactos laterales, airbags de cortina y el sistema LATCH para anclar las sillas infantiles, Sus Sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) incluyen, de serie, la alerta de colisión frontal, detector de punto ciego y tráfico cruzado y control de crucero adaptativo con Stop & Go. Otras tecnologías son el control electrónico de estabilidad, asistente de frenado, asistente de arranque en pendientes, control de tracción, mitigación electrónica de vuelco, control de balanceo del tráiler y monitoreo de presión de llantas destacan en su robusto equipamiento.
Como lo dijo Mario Correa, “no necesariamente más es mejor”. Pero también se puede decir que con esta nueva versión el Wrangler sí da un paso adelante…



































