“Consecuencias de la no renovación del Acuerdo de Complementación Económica con Brasil: Aconauto

Los ciudadanos de Colombia están a menos de tres semanas de sufrir las consecuencias de una desacertada decisión del Ejecutivo.
Se trata de la ejecución del anuncio de hace un año de dar por terminado el Acuerdo de Complementación Económica con Brasil (ACE 72), según el cual de ese país llegan a Colombia unas 50 mil unidades de vehículos nuevos cada año.
“De insistir en esa desafortunada idea sería dar un paso atrás en el propósito de mejorar el aire de las ciudades por vías de la renovación del parque automotor colombiano que, como se sabe, tiene una obsolescencia de al menos 19 años”, explica Pedro Nel Quijano, presidente ejecutivo de la Asociación Gremial de Concesionarios de Automotores – Aconauto.
Los vehículos nuevos, sean o no electrificados, cuentan con tecnologías actualizadas que en materia de protección ambiental y de prevención de accidentes siempre serán mejores que aquellos que llevan años de uso en el mercado.
Luego el Ejecutivo se contradice en pleno pues ¿acaso uno de sus programas banderas no es la protección ambiental?
¿Para qué destruir si funciona?
El comercio bilateral entre Colombia y Brasil se rige por el ACE 72 (Colombia–Mercosur), instrumento que regula la relación comercial entre ambos países e incluye preferencias arancelarias para productos provenientes de zonas francas.
El año pasado, el entonces ministro de Comercio anunció la denuncia del Acuerdo, argumentando la necesidad de promover la reindustrialización nacional, específicamente en lo relativo al ensamble automotor CKD, es decir, de vehículos completamente desarmados (Complete Knock Down) a los que se integra localmente del 30 al 35 de las piezas.
Sin embargo, este anuncio ocurrió en un contexto donde el sector automotor está transitando hacia el modelo CBU, es decir, vehículos completamente armados (Complete Build Up).
Aunque Aconauto ha enviado comunicaciones formales a esa cartera ministerial en las que expone la evolución del sector de ensamble de vehículos durante los últimos quince años y plantea las posibles implicaciones que esta medida tendría tanto para el mercado como para los consumidores, al parecer han hecho caso omiso y la propuesta de denuncia del ACE 72 sigue su marcha.