Un buen momento para cumplir el sueño
Se ve en las redes sociales y también cuando ha visitado uno que otro concesionario, que la entrega de un vehículo se ha convertido en un ritual, con una gran ceremonia de por medio. El auto tapado por una ‘piyama’ negra y moños de color rojo o dorado y en algunos casos una botella de champaña esperan a sus nuevos propietarios.
Esto nos muestra que la adquisición de un vehículo no es una compra menor, sino como todos sabemos, después de la vivienda, es la segunda adquisición más importante en los hogares colombianos.
Un auto se convierte en motivo de orgullo, en una meta cumplida, en un artículo para mostrar en las redes y en un elemento que nos permite afirmar con alegría y alborozo que los sueños sí se cumplen.
Esta reflexión la hago (Juan Carlos Salgado) a escasos días de que el llamado Salón del Automóvil suba el telón en Corferias (del 14 al 23 de noviembre), que yo más bien he preferido llamar una gran feria, porque como lo he dicho en muchas oportunidades, lo que buscan las marcas en el recinto ferial (refuerza mi concepto), es vender, vender y vender…

El mercado automotor, sin llegar todavía a las cifras esperadas que deberían corresponder a un país que ya supera los 53 millones de habitantes, se mantiene al laza y eso hay que verlo con muy buenos ojos, y ya las proyecciones apuntan a que al final del ejercicio anual se pueden superar las 250.000 unidades, que reitero para un país como el nuestro debería superar con creces las 400.000. Pero bien, hay que vivir en el ahora y ver el vaso medio lleno y ver los aspectos positivos para un sector que aporta mucho dinero a la economía nacional.
En ese orden de ideas, cuando le preguntan al Cuchenials por estos días (y no es una cifra menor) que si es un buen momento para comprar vehículo y el ‘salón’ el lugar ideal para hacerlo, mi respuesta es positiva.
Y no lo digo por ser bien visto por los organizadores y las marcas, pues quienes me conocen saben que estoy bien lejos de ‘sobar chaqueta’ y que eso no va conmigo.
En qué baso mi respuesta, en que en un solo recinto tendrán la oportunidad de comparar, de ver, sentir y preguntar, porque una cosa son las fotos y videos, y otra bien diferente la presencia, algo que desde mi punto de vista no podrá remplazar ni la inteligencia artificial, que como su misma palabra lo dice no es natural ni perfecta.
Además, porque en estos momentos, para fortuna de los importadores y el ensamblador (que trae las piezas de fuera), el dólar está rondando los $3.800 pesos, lo que les permite a las marcas trasladarles uno que otro beneficio a los compradores.
Por otro lado, las tasas de interés han cedido un poco y, en ese sentido, quienes deseen cumplir el sueño también deben establecer comparaciones, pues el valor de la cuota tendrá un peso importante en sus finanzas y por eso deben analizar muy bien antes de dar el sí, porque a ella hay que sumarle otros gastos como impuestos, mantenimiento, gasolina, parqueadero, peajes, etc.
Mi consejo también apunta a un aspecto que desde mi punto de vista es muy crucial y menos emocional y tiene que ver con la posventa, pues quienes hemos estado inmersos en estas lides siempre hemos escuchado decir a los especialistas que “el primer carro se vende en las vitrinas y los siguientes en los talleres”.
Así que pregunten al respecto y no vean este tema como algo menor, porque luego de tomar la decisión de establecerá una relación con la marca y por eso se hace importante que lo que se viene después de esa entrega de la que hable al comienzo, también sea satisfactorio y con los menores contratiempos, porque no hay nada más peligroso que un cliente o muchos descontentos.
Y a las marcas les digo y siempre lo he hecho con respeto y de frente, como me gusta hablar, que capaciten muy bien a sus asesores y que no permitan que en ese afán de vender hagan falsas promesas, sino que siempre se amparen en la verdad y, por supuesto, que por nada del mundo y en ese deseo de obtener el “sí” hablen mal de la competencia, porque dentro de mi filosofía siempre ha estado lo bien hecho y de manera correcta.
Es mi manera de ver las cosas y los ahora llamados especialistas podrán tener otra visión y formas de presentar el “salón”, que debo respetar, porque no todos vemos las cosas de la misma manera. Así que si dentro de sus proyectos está comprar un vehículo, vaya al “salón” y nunca olvide que sí se vale soñar en grande…