Honda CR-V, una SUV con historia y tradición
Hay dos palabras que tienen mucho valor en la industria automotriz: Historia y tradición. Dos pilares fundamentales que deberían ser tenidas en cue
nta y analizadas al momento de tomar una decisión, pues si bien lo digital y las llamadas tecnologías limpias están de moda, todavía hay un espacio para los modelos de combustión interna y que se aferran a propuestas más convencionales.
Hay que decirlo sin complejos, en un sector que camina por el sendero de la modernidad, modelos como la Honda CR-V aparecen como una alternativa y solución para aquellas personas que les cuesta adaptarse a esos cambios tan radicales, que terminan por hacer de la experiencia de manejo algo complicado y avasallante y, muchas veces por el perfil del conductor, atentando contra su seguridad y la de los ocupantes.
Con esto no se quiere decir que esta SUV, que ya camina por su sexta generación (vio la luz por primera vez en 1995), sea un modelo que se haya quedado congelado en el tiempo, sino más bien que ofrece una buena combinación entre lo tradicional y lo moderno, algo puede resultar determinante, teniendo en cuenta las necesidades del comprador.
De hecho, tras más de tres décadas, los números la siguen avalando y dan cuenta de que son más de 15 millones comercializadas alrededor del mundo y que este modelo, fabricado en 13 plantas, mantiene un recorrido exitoso en 160 países.
En Colombia la CRV es una camioneta que se ha ganado con creces una buena reputación y la mayoría de los propietarios siempre han dado el salto de generación en generación, porque han encontrado que la confiabilidad es uno de sus principales valores, algo que además le representa tener muy buena acogida en el mercado del usado.
Tuvimos a disposición la versión EXL AWD, es decir, el tope de gama y con tracción en las cuatro ruedas (también se comercializa en versión EX Prestige), equipada con un motor turbo de 1.5 litros turbo, el cual desarrolla 188 caballos de potencia y 240 Nm de torque, asociado a una transmisión CVT +, con modos Sport y Low.
El motor de la CRV cuenta con el llamado VTEC, un sistema inteligente de control de apertura y tiempos de válvulas, algo que suena muy técnico, pero que en esencia lo que promete es la posibilidad de tener dos motores en uno, es decir, uno para cuando se transita a bajas revoluciones y otros para las altas y cuando se requiere mayor desempeño.
Por los números uno podría pensar que es un motor pequeño para mover una camioneta de 4.706 milímetros de largo, 1.866 mm de ancho, 1.680 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.700 mm, con un peso de 1.688 kilogramos. Pero no es así. No hay que olvidar que la ingeniería, en los últimos años, cuando se trata de motores de combustión interna, se ha preocupado por desarrollar propulsores más pequeños y eficientes, sin sacrificar el desempeño. Y en la CRV eso queda en evidencia, algo que se complementa con la relación de peso-potencia, que es de 9,0 kilogramos por cada caballo.
En diseño exterior no desmerece y mantiene las tendencias del segmento. Si bien es sobrio, cuenta con faros delanteros Full LED y con líneas que le dan un toque de deportividad, encontrando en los rines de color negro una buena combinación.
Interiormente ofrece comodidad y amabilidad dentro del habitáculo, en el que cinco pasajeros pueden ir con comodidad, además de contar con un espacio del maletero de 983 litros y que se puede hacer extensivo hasta los 1633 L. Todo basado en la filosofía M/M, que se enfoca en ofrecer máximo espacio para el hombre y mínimo espacio para la máquina, ofreciendo espacios ergonómicos y diseñados de manera inteligente,
Reiteramos, no es el auto para el que está buscando pantallas generosas e informaciones digitales, pues acá todavía se mantienen los relojes, análogo para el velocímetro y digital para el tacómetro y otra serie de informaciones, además de una pantalla central de 9 pulgadas con Apple Car Play (cable e inalámbrico) y Android Auto (cable), además de cargador inalámbrico para los dispositivos móviles que vienen con esta tecnología. El conductor cuenta con asiento con dos memorias y la tapicería en cuero, que se replica en el timón, aspectos que le entregan le entregan un aire de distinción.
Es un auto familiar y si se trata de otros aspectos a su favor hay que hacer énfasis en la seguridad. El Honda Sensing, como lo llama la marca, es un conjunto exclusivo de tecnologías de seguridad y asistencia a la conducción. Entre ellas están la advertencia de colisión adelante; la advertencia de cambio de carril; el sistema para mitigación de evasión de carretera; el sistema que detecta la salida de la vía y ajusta la dirección para evitar su evasión y posibles accidentes; el ajuste automático de luces altas; el sistema de frenado para mitigación de colisiones; control crucero adaptable; el sistema de permanencia de carril; y asistente de reducción de punto ciego.
A lo anterior, se suman los 10 airbags; el control de descenso en pendiente y asistente de arranque en esa misma posición; la cámara de reversa de tres vistas con líneas; sensor de presión de neumáticos; recordatorio de objeto en el asiento trasero; y una estructura de ingeniería de compatibilidad avanzada (ACE), un diseño de carrocería exclusivo de Honda que incrementa la protección de los pasajeros y la compatibilidad en casos de impactos frontales.
En resumen, un auto muy completo para seguir dando la pelea y un modelo ideal para quienes se decantan por la tradición y la historia.
Precio: $209.900.000