Cambios y polémicas, pero un equipo dominante
La Fórmula Uno sigue dando sorpresas y el Gran Premio de China, el segundo de la temporada, que dejó como vencedor al italiano Kimi Antonelli, seguido por su compañero en Mercedes, George Russell, y por el británico Lewis Hamilton, el de Ferrari, resultó una caja de sorpresas.
Para comenzar, y eso por el momento queda para los libros de la historia, el italiano, que logró su primera victoria en la máxima categoría del automovilismo mundial, se convirtió en el piloto más joven en lograr una pole, pues apenas con 19 años, 6 meses y 11 días despojó de ese honor a uno de los grandes, Sebastián Vettel.
Inicio del campeonato con certezas para algunos y de incógnitas para otros. Lo primero para los de Mercedes, que siguen estableciendo diferencias con las nuevas normativas; y también para los Ferrari, que en las largadas se muestran muy veloces, y son, por el momento, los llamados a hacer el contrapeso a los alemanes.
Y lo segundo para los McLaren, que por problemas técnicos se quedaron en los garajes, como si se tratara de un equipo de poca monta y no los actuales campeones mundiales.

Sobrepasos sí, tribunas hasta las banderas y murmullo de emociones también, pero se pone uno a ver y hay una constante que permanece y es que a lo largo de la historia y en especial en los últimos años, siempre en la Fórmula Uno hay un equipo dominante, en este caso Mercedes, que parece tener estrella y una recarga de energía que da para pensar en cosas muy importantes al final del año.
Sin duda una temporada diferente, que no es ajena a lo que se vive en el mundo, con cancelación de los Grandes Premios de Bahrein y Arabia Saudita, con aprobaciones y críticas de por medio, y de alguna manera con incertidumbres.
Al final, como siempre, a unos les va como a los perros en misa y a otros los coge confesados. Pero sea lo que sea, seguirá siendo el ‘Gran Circo’ y ese pequeño espacio de una pirámide en la que solo caben 22 seres humanos, jóvenes de carne y hueso, con ayudas tecnológicas en sus manos, pero al fin y al cabo veloces, que es de lo que se trata este cuento…