Samuel Tatis acelera en grande en el kartismo

Por Marco Lino Rodríguez Fonseca
Cuando el semáforo cambia a verde, Samuel Tatis sabe exactamente qué hacer. A sus 12 años, este piloto bogotano ya acumula siete de ellos viviendo entre cascos, motores y banderas a cuadros, construyendo una trayectoria que lo ubica entre las jóvenes promesas del kartismo colombiano.
Nada ha sido producto del azar. Detrás de cada competencia hay disciplina, preparación y muchas horas de trabajo junto a su equipo. Al volante de un Birel ART 2025, representa a A&L Speed en la categoría Mini Rok, donde ha demostrado que el talento también se mide en décimas de segundo. Los números hablan por él: 42 competencias nacionales e internacionales, 18 victorias, 29 podios y 15 vueltas rápidas en carrera.
Mientras muchos niños coleccionan videojuegos o estampas, Samuel prefiere los trofeos, aunque sabe que el premio más importante siempre será la próxima bandera a cuadros.
Su camino comenzó en los circuitos de Tocancipá, Cajicá, Medellín, Pasto y Villavicencio. Con el paso del tiempo llegaron desafíos mayores y el siguiente destino fue Italia, una de las cunas del kartismo mundial. En los exigentes trazados de Milán y South Garda compitió frente a algunos de los mejores pilotos de su categoría, alcanzando el puesto 18 en la Super Final de Italia y el subcampeonato del Torneo Panamericano, resultados que fortalecen su proyección internacional.En agosto y septiembre disputará las válidas finales de la Rok Cup Colombia. En octubre viajará nuevamente a Italia para competir en el Mundial de Karting, clasificación obtenida tras recibir el reconocimiento como Mejor Novato en la categoría Junior. Y en enero comenzará el año en el Winter Tour, en Florida (Estados Unidos), evento al que aseguró su participación gracias al podio obtenido en el Panamericano.
El kartismo exige fuerza, resistencia, reflejos y concentración. Por eso Samuel complementa su preparación en pista con entrenamiento físico especializado junto al equipo Movimiento Veloz, además del análisis permanente de la telemetría y del rendimiento de su kart después de cada jornada.
Competir al más alto nivel implica una inversión permanente en mantenimiento, llantas, repuestos, inscripciones y desplazamientos. El costo operativo del proyecto deportivo ronda los $12.490.000 por mes de competencia.
Por ello, la familia del piloto busca empresas y marcas que deseen apoyar el crecimiento de una carrera deportiva que apenas comienza y que ya deja huella dentro y fuera del país.