“Lo que hay detrás del aceite y el refrigerante que usan los híbridos”: Castrol

Según el más reciente informe de Registro de Vehículos de FENALCO y la ANDI, en julio de 2026 se matricularon en Colombia 9.410 vehículos híbridos nuevos, un 23,2 % más que en el mismo mes de 2025. Ese resultado se da dentro de un mercado automotor que, entre enero y julio, acumula 186.253 vehículos matriculados, un crecimiento del 44,5 % frente al mismo periodo del año anterior, impulsado también por los vehículos eléctricos, que crecieron 211 % solo en julio[1]. Con la llegada de más vehículos híbridos a las calles, también aparecen nuevas preguntas sobre su mantenimiento. Una de las más comunes, según Jesús Cano, líder técnico regional de Castrol, es si estos vehículos requieren menos cuidado por contar con un sistema eléctrico de apoyo.
“Es al contrario”, explica Cano. A diferencia de un vehículo convencional, el motor de combustión de un híbrido trabaja de forma intermitente: se enciende, se apaga y vuelve a arrancar constantemente para alternar con el sistema eléctrico. Estos ciclos pueden generar mayor exposición del aceite a humedad y oxidación, mientras que las variaciones de temperatura hacen que la protección del motor sea especialmente importante.
“Un aceite pensado para híbridos debe ofrecer excelente protección contra el desgaste, alta resistencia a la oxidación, rápida circulación en arranque en frío y capacidad para mantener limpio el motor. Todo esto ayuda a conservar la eficiencia de combustible y el desempeño del sistema de carga de la batería”, explica Cano
Por eso, los lubricantes para este tipo de vehículos responden a necesidades diferentes. En el caso de Castrol, su portafolio de lubricantes full sintéticos disponible en Colombia incluye referencias como Magnatec 5W-30 A5, Magnatec 5W-30 C3, Edge 0W-20 y Edge 5W-30, que atienden distintas especificaciones definidas por los fabricantes.
“Los híbridos suelen requerir viscosidades bajas y una mayor reducción de fricción por sus constantes arranques y apagados. Dependiendo de la especificación que indique cada fabricante, Edge suele ser una de las opciones de referencia”, señala Cano.
El aceite, sin embargo, no es el único fluido que requiere atención. En algunos vehículos híbridos, el refrigerante también participa en la regulación de temperatura de componentes como la batería de alto voltaje, el inversor y el motor eléctrico. Un manejo inadecuado de la temperatura puede afectar el desempeño, la eficiencia y la durabilidad del sistema.
¿Cada cuánto deben revisarse estos fluidos? No existe una regla universal. Cano explica que los intervalos dependen de las especificaciones del fabricante, el tipo de conducción, el clima y las condiciones de uso. Aunque algunos híbridos pueden tener intervalos de cambio de aceite diferentes a los de un vehículo convencional, esto no significa que se pueda extender el mantenimiento por cuenta propia.
“El error más común que vemos es asumir que un híbrido necesita menos mantenimiento. Usar un fluido que no cumple la especificación del fabricante o extender demasiado los intervalos de cambio puede derivar en desgaste prematuro, pérdida de eficiencia, sobrecalentamiento de componentes y, en los casos más severos, reparaciones costosas tanto en el motor de combustión como en el sistema eléctrico”, advierte Cano
Lo que sí debe hacer un dueño de híbrido
Seguir siempre las especificaciones de aceite y refrigerante que indique el fabricante del vehículo, sin asumir criterios propios de carros de combustión tradicional.
No espaciar los cambios de aceite más allá de lo recomendado, aun si el motor de combustión funciona menos tiempo que en un carro convencional.
No pasar por alto el refrigerante: en varios híbridos también protege la batería de alto voltaje y el motor eléctrico, no solo el bloque del motor.
Usar lubricantes fulles sintéticos formulados para bajas viscosidades y ciclos frecuentes de arranque y apagado, como los que ya maneja el portafolio disponible en Colombia.
Un híbrido puede ofrecer beneficios en eficiencia y reducción de emisiones, pero su desempeño a largo plazo también depende de un mantenimiento adecuado. En estos vehículos, comprender cómo funcionan sus sistemas y utilizar los fluidos correctos puede marcar una diferencia importante en su vida útil.
Para Castrol, este conocimiento técnico también hace parte de su visión sobre la evolución de la movilidad. A través de PATH360, su estrategia global de sostenibilidad, la compañía plantea la transición hacia formas de movilidad más eficientes y con menor huella de carbono como uno de sus ejes de trabajo.